La promesa de jolgorio de Anubis Osorio, actual reina del Carnaval de la ciudad de Panamá 2023, está a punto de cumplirse con el inicio de las celebraciones carnestolendas este viernes 17 de febrero.
La llamada “fiesta de los panameños” comenzará en la tarima principal, ubicada en la cinta costera 1, donde se llevará a cabo la coronación oficial de Osorio, así como la de sus princesas Cristal Fábrega y María Syres, la noche de hoy viernes.
Hoy también comenzarán las presentaciones musicales que se extenderán durante los cinco días de fiesta con 73 artistas. Desde grandes exponentes de la música típica nacional, como Samy y Sandra Sandoval, Ulpiano Vergara o Alfredo Escudero, hasta destacados artistas de la música urbana, como Mr. Saik, Eddy Lover o El Roockie.
Los shows se celebrarán hasta el martes 21 de febrero en un horario de 8:00 p.m. a 4:00 a.m. Por su parte, los culecos se llevarán a cabo desde las 10:00 a. m. hasta las 4:00 p. m. y se contará con cuatro carros cisterna. Así mismo, los desfiles iniciarán a las 5:00 p. m. partiendo desde el Mercado del Marisco, pasando por la calle 29 Este hasta la calle 25 en la avenida Balboa, y regresar por la cinta costera en dirección a Paitilla.
Además, a lo largo de la cinta costera 1 se localizarán unos 70 puestos de comidas y bebidas.
Para estas fiestas, el Estado destinará $2,250,000.00. De ese total $1,550,000.00 son para la ciudad de Panamá y $700,000.00 para los carnavales de diversos lugares del resto del país.
Diversión con orden
Por su parte, la Alcaldía de Panamá recordó que están prohibidos los actos que atenten “contra la moral y seguridad”, entre ellos, lanzar productos cáusticos, teñirse el cuerpo total o parcialmente con colorantes, usar látigos o jeringuillas o cualquier otro instrumento para intimidar o ejercer coacción.
Igualmente, portar armas de fuego aún con permiso, objetos filosos y punzocortantes, el ingreso al área con neveras portátiles, e instalar y usar equipos de sonido en los puestos de comida o de venta ambulante.
También se prohíbe el uso de disfraces que puedan prestarse a confusión con los uniformes de instituciones de seguridad y salud, hábitos sacerdotales y emblemas nacionales o internacionales en decoraciones alegóricas.

