Sueños y educación son complementarios. Ambos son el camino para llevar a las personas más allá de las estrellas. Y para 10 niñas panameñas, que gracias a su esfuerzo, dedicación y ganas de aprender, esta es una realidad capaz nunca antes mejor dicha.
Ellas son las primeras tripulantes nacionales en participar del programa “Ella Es Astronauta” de la Fundación colombiana She is, y por cuatro meses, por medio de clases digitales, recibieron educación STEAM, un modelo pedagógico que incluye ciencias, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas.
Ahora, este lunes 4 de diciembre irán por una semana al Space Center Houston de la agencia Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) en Texas, Estados Unidos, para culminar sus estudios, conocer las instalaciones y el trabajo de mujeres que, al igual que ellas, un día soñaron en llegar más allá de lo que habían podido imaginar.
“El objetivo de este programa es capacitar a niñas, entre los 11 y 16 años en condición de vulnerabilidad y pobreza, en áreas STEAM como ciencia, tecnología, matemáticas y arte, para que ellas rompan estereotipos de género y puedan ser lo que quieran ser a través de la educación profesional”, comenta la Coordinadora en Latinoamérica del Programa She is, Leidy Alejandra Martínez Rojas.
Durante esta experiencia, estarán rodeadas de ingenieras, directores de vuelo y astronautas que compartirán sus experiencias de vida, inspirándolas a romper estereotipos y convertirse en replicadoras de conocimiento en el campo de la exploración espacial.
Durante su tiempo en la NASA, las chicas tendrán desafíos de construcción de cohetes, robótica, programación, simulaciones de viaje, y hábitats lunares, para fomentar sus conocimientos y brindarles herramientas sobre liderazgo y trabajo en equipo.
“Hay adultos que cuando eran niños también tuvieron sueños pero por alguna razón no pudieron conseguirlo pero, ahora estas niñas tienen la oportunidad de cumplir esos sueños”, comenta Martínez Rojas, quien se muestra ilusionada que las participantes panameñas se puedan convertir en futuras líderes y agentes de cambio de sus territorios.
“En Colombia ya hay chicas que han creado proyectos en su comunidad, como Melanny González, que desarrolló un proyecto llamado Melanauta, donde da clases a niños entre los 11 y 16 años que se forman en habilidades STEAM y son chicos víctimas del conflicto armado”, dice Martínez Rojas, esperando que en Panamá historias como estas se repliquen.

La tripulación panameña está conformada por Diosabeth Terrado, Gabriela Wood, Genelis López, Leah Salas, Kareymis Alarcón, Lía Gutiérrez, Luz Loaiza, Nayarith Góndola, Sofía Rodríguez, y Tatiana Cedeño.
“Esta ha sido una experiencia inigualable. Un viaje envuelto en aprendizaje y empoderamiento. Estamos satisfechas con todo lo aprendido y estamos seguras de que podremos ponerlo en práctica con gran entusiasmo. Nos sentimos inspiradas en ser como un espejo que refleje esfuerzo y aprendizaje para otras niñas”, dice Lía Gutiérrez, participante de este programa.
Por su parte, Diosabeth Terrado, otra miembro de la tripulación, comenta que esta oportunidad no solo se trata de aprendizaje, sino también de retroalimentación, con base en sus proyectos y todo lo aprendido durante la experiencia.
“Creo que la participación de las mujeres en los campos de ciencia es muy importante, no solo porque aportamos distintas perspectivas, sino porque muchas veces somos marginalizadas y esto sin dudas es un retroceso para todos. Espero que Panamá se llegue a convertir en un país mucho más inclusivo con respecto a las mujeres en la ciencia”.

