La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó Veozah (fezolinetant), un medicamento no hormonal para el tratamiento de síntomas vasomotores moderados a graves, o sofocos, causados por la menopausia.
Por lo general, los especialistas no recomiendan el uso de terapia hormonal a mujeres que hayan padecido cáncer de mama para tratar los síntomas de la menopausia. Esto debido a que estudios de investigación clínica, como el estudio HABITS, han revelado que las mujeres sobrevivientes de cáncer de seno que recibían terapia hormonal posmenopáusica tenían una probabilidad mayor de padecer un nuevo o recurrente cáncer de seno en comparación con las mujeres que no toman estos medicamentos.
Pero este mes, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó lautilización de Veozah (fezolinetant), un medicamento no hormonal, de uso oral para el tratamiento de síntomas vasomotores moderados a graves, o sofocos, causados por la menopausia.
“El fezolinetant es un antagonista del receptor de neuroquinina 3 (NK3) aprobado por la FDA para tratar los sofocos moderados a graves de la menopausia. Su función es adherirse y bloquear las actividades del receptor NK3, lo cual tiene un impacto en la regulación de la temperatura corporal del cerebro”, publicó la FDA.
La Dra. Jewel Kling, presidenta de la División de Salud de la Mujer de Mayo Clinic en Scottsdale, Arizona, habló con este diario sobre el fezolinetant para despejar algunas dudas sobre la introducción de este medicamento al mercado, recordando que se debe consultar con su médico antes de tomarlo.
¿Por qué es una alternativa al tratamiento hormonal?
Especialmente en mujeres que han tenido cáncer de seno.
Es una opción alternativa para tratar los sofocos y los sudores nocturnos porque no es una hormona. Funciona en el cerebro para bloquear una sustancia (neuroquinina B) que provoca los sofocos y sudores nocturnos en el centro termorregulador del cerebro. Debido a que no es una hormona, las mujeres que han tenido cáncer de mama o diagnósticos que implican que no pueden usar hormonas (ataques cardíacos, derrames cerebrales), podrían considerar usar este medicamento.
¿Cuál es su eficacia?
En los ensayos clínicos, resultó ser más eficaz que el placebo para reducir los sofocos y los sudores nocturnos después de hasta 12 semanas de uso, con una reducción adicional de 2.5 a 4 síntomas vasomotores por día en comparación con lo que se observa con el placebo.
¿Quiénes pueden tomarlo?
Las mujeres que no pueden recibir terapia hormonal, o aquellas que deciden no tomarla y tienen sofocos y sudores nocturnos significativos (síntomas vasomotores) podrían considerar tomar este medicamento.
¿Significa esto que ya no se implementarán medicamentos hormonales?
Esta es una muy buena pregunta, porque es importante tener en cuenta que el fezolinetant no debe reemplazar a la terapia hormonal. La terapia hormonal es el tratamiento más eficaz para los sofocos y los sudores nocturnos, y el beneficio del tratamiento supera con creces los riesgos para la mayoría de las mujeres en las primeras etapas de la menopausia (menos de 60 años o dentro de los 10 años de su último período menstrual) sin contraindicaciones. Este medicamento se suma al conjunto de tratamientos no hormonales disponibles para las mujeres que no pueden recibir terapia hormonal o eligen no hacerlo.
Por otro lado, la Sociedad Americana Contra el Cáncer da algunas recomendaciones para el alivio de los síntomas de la menopausia sin terapia hormonal.
Perder peso: bajar de peso puede ayudar con los síntomas de la menopausia, como los sofocos. Así como dieta y evitar los “desencadenantes” (como los alimentos picantes).
Fitoestrógenos: son un grupo de sustancias similares a los estrógenos que se encuentran en ciertas plantas, como la soja, el trébol rojo y la cimicífuga racemosa (cohosh negro).
Ejercicio, técnicas de relajación y terapias conductuales: Aunque, aclaran que no hay investigaciones limitadas que muestran que estas técnicas podrían ser útiles, valdría la pena probarlas. Además, recuerdan que antes de comenzar cualquier programa de ejercicios después de haber sido diagnosticada con cáncer de seno, es importante que consulte con su médico.

