El acuerdo anunciado este martes 15 de febrero entre el príncipe Andrés y Virginia Giuffre, la estadounidense que lo acusó de agresión sexual, permite a la familia real “pasar página” y preservar la imagen de la monarquía, el año en que Isabel II celebra su jubileo de platino.
Tercer hijo de la reina, Andrés, de 61 años, se vio un tiempo bajo la amenaza de una demanda civil en Estados Unidos.
Pero esta se desvance ahora con el anuncio de un acuerdo extrajudicial entre el duque de York y Giuffre, de 38 años, exvíctima del multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein, que demandaba al príncipe por abusos sexuales cuando ella tenía 17 años, algo que él siempre ha negado.
Según Penny Junor, experta en la familia real británica, ahora la monarquía podrá pasar página.
“Si Andrés deja de atraer la atención, si su nombre ya no aparece en los periódicos (...) creo que la familia puede pasar a otra cosa” y “todo el mundo puede seguir adelante”, dice a la AFP.
Para preservar la monarquía, Isabel II ya había tomado medidas, privando el mes pasado a Andrés, durante mucho tiempo presentado como su “hijo predilecto”, de sus honores militares y todas sus funciones oficiales.
Bajo la presión de los militares, el duque de York, que ya no puede utilizar su título de alteza real, también fue despojado de sus títulos militares, sumando una nueva humillación.
Ya estaba alejado de la escena pública desde una calamitosa entrevista televisiva en 2019, cuando le preguntaron por su amistad con Epstein y no mostró ningún arrepentimiento o empatía por las víctimas del estadounidense y negó haber participado en sus abusos.

