Las luces se apagan y suenan los acordes de una guitarra. Miles de personas gritan en el recinto y corean su nombre. Una luz roja la ilumina sobre el escenario y ella comienza a cantar: “Cuéntame, ¿qué harás después que estrenes su cuerpo? Cuando muera tu traviesa curiosidad”.
Los fanáticos parecen enloquecer y ella sonríe mientras continúa cantando y bailando: “Si te vas y me cambias, por esa bruja, pedazo de cuero, no vuelvas nunca más”.
Esa canción, Si te vas tiene más de 20 años y muchos de los que la cantan en sus conciertos tienen igual o menor edad, pero aquello no importa, porque al igual que a Shakira, a ellos también les rompieron el corazón.
Contrario a lo que muchos creen o pocos recuerdan, no es la primera vez que Shakira compone más de una canción dedicada a quien la lastimó -como lo lleva haciendo desde 2022 a su ex pareja Gerard Piqué- y prueba de ello es su álbum ¿Dónde están los ladrones?, que hoy cumple 25 años de su lanzamiento.

Lo conforman 11 canciones, 8 de ellas inspiradas en el desamor. Las letras hablan desde amores no correspondidos, como en Ciega, sordomuda, pasando por la desolación de romances perdidos en Moscas en la casa, hasta la sincera sumisión de Sombra de ti.
“Duelen tanto las sonrisas, cuesta un mundo respirar, es que no tenerte aquí ya me hace mal”, entona esta última mencionada canción.
Como la propia artista galardonada este año con el Video Vanguard Award de MTV ha dicho, ella utiliza su música como catarsis y es una tendencia que se nota mucho, sobre todo en sus primeros trabajos. Ya lo había hecho con su tercer disco Pies Descalzos (1995), con temas como Antología o Estoy aquí, y lo repetiría en canciones futuras como Te aviso, Te anuncio (Servicio de Lavandería - 2001) o No (Fijación oral vol. 1 - 2005). Todos estos temas, siendo ovacionados por los fans.
Este gusto de sus seguidores por sus temas de fracasos amorosos es un fenómeno del que Shakira ya se ha pronunciado, admitiendo que las canciones favoritas de sus fans son aquellas que hablan del desamor, mismo que define como “como un sentimiento muy fértil, y enfermo también”.
Tanto es así, que a pesar de la polémica que sus recientes éxitos han causado, son muchos los que consideran que esa es la verdadera Shakira: la que compone y canta mientras sufre.
Su importancia
Más allá que se trate en efecto de una mayor explosión creativa al cantarle al desamor o una simple coincidencia que hay entre sus fans y sus canciones, lo cierto es que el disco ¿Dónde están los ladrones?, es uno de los trabajos más importantes de la barranquillera. No solo por sus más de 7 millones de copias vendidas alrededor del mundo o por lograr conquistar mercados como Estados Unidos con temas en español, sino, porque marca su consagración como artista.
Sus dos primeros discos Magia (1991) y Peligro (1993) no tuvieron gran éxito, hasta la llegada de Pies Descalzos, que la dio a conocer en Colombia y le dio un nombre en Latinoamérica.
Pero, tras dos fracasos, era propio pensar que aquel tercer disco había sido apenas suerte, por lo que su cuarto trabajo definiría su carrera.
Y así fue, ¿Dónde están los ladrones?, le hizo ver a la industria que una vez que ella tomaba las riendas de su música, tal como pasó con su anterior disco, donde tuvo mayor licencia creativa a la hora de componer, los resultados serían sobresalientes. Una muestra es que este disco es catalogado por la revista Rolling Stone, como uno de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, mientras que Sonic Music lo considera uno de los 100 discos que debes tener antes del fin del mundo. Este disco, sin temor a exagerar, le abrió las puertas al mundo.
Historia
Lo curioso es que este álbum podría ser considerado, de alguna forma, el disco que no debió existir. Cuenta la propia cantante que durante su paso por el aeropuerto de Bogotá, Colombia, alguien le robó la maleta con sus pertenencias y el cuaderno donde había escrito las canciones originales para su próxima producción. Sin copias, sin recuerdos de los escritos, “traumatizada”, y buscando a los ladrones, la artista volvió a sumergirse dentro de sus experiencias amorosas para componer nuevos temas, mismo que ahora forman parte importante de su repertorio de más de 30 años de carrera.

El causante
Si bien, a diferencia de sus recientes canciones, en aquel álbum no hay un nombre escrito, pero sí existe un rostro detrás de las canciones: el actor puertorriqueño Osvaldo Ríos. Ambos mantuvieron una relación en 1997, para ese entonces, ella tenía 20 años y él 37. Los medios catalogaron su amorío como corto (unos 8 meses), apasionado y tormentoso. Hubo rumores de infidelidades por parte del actor, así como maltrato físico. (En 2004, Ríos pasó tres meses en prisión por violencia doméstica contra una de sus exparejas).
Según el propio Ríos, varias de las canciones están dedicadas a él. Aunque solo menciona temas como Tú, y no Si te vas, algo que por supuesto confirma sus infidelidades.
Ahora, de repetirse el suceso de ¿Dónde están los ladrones?, no es de extrañar esperar más canciones dedicadas a Piqué. La diferencia, es que las antiguas canciones hablaban de una chica a la que seguir amando a su expareja le era “inevitable”, mientras que la mujer que es ahora ya no llora, “factura”.

