La serie The Boys es violenta, sangrienta, sexual, ofensiva, satírica, pero sobre todo real. Eso, teniendo en cuenta que se desarrolla en un contexto donde los superhéroes existen.
Pero, aún con ese toque de fantasía, esta producción de Prime Video es un reflejo más cercano a nuestra sociedad de lo que podría ser cualquier producción de Marvel o DC.
Y es que los superhéroes que habitan en esta historia son corruptos, interesados, viciosos, egocéntricos y aun así amados por las multitudes. Sí, como cualquier superestrella del cine, de la música o por qué no de las redes sociales.
Y de allí que los productores utilicen esas semejanzas para ofrecer un producto que, desde la sátira, hace una importante crítica social sobre las superestrellas, los fanáticos y quienes mueven los hilos detrás del mundo del espectáculo.
Parodias
A simple vista, es obvio que The Boys se mofa de personajes de cómics conocidos como Superman, Wonder Woman o Flash, pero la serie va más allá y busca burlarse de los grandes desaciertos de las celebridades. Como el comentado video de marzo de 2020, cuando la actriz Gal Gadot (Wonder Woman, 2017) invitó a un grupo de celebridades a grabarse cantando la canción Imagine de John Lennon como apoyo a la situación que se vivía en el mundo a causa de la pandemia, algo que no fue bien recibido y tachado de inoportuno.
O el tan criticado comercial de 2017 de Pepsi con Kendall Jenner a la cabeza, en el que la influencer intervenía en una protesta calmando los ánimos entre la policía y los manifestantes ofreciéndoles un refresco de dicha marca, el cual fue catalogado de ofensivo e insensible por querer minimizar una problemática tan delicada como las luchas en las calles y el abuso policial.
Por solo mencionar algunos ejemplos que utilizan no solo para ridiculizar a los famosos, sino para dejar en obvia evidencia las acciones cómodas que toman las estrellas para solucionar problemas sociales que ameritan más que una canción. Y cómo, a pesar de lo que muchos podrían llamar hipocresía y oportunismo, el público sigue aplaudiendo a sus figuras públicas favoritas.
Un paso más allá
Pero si algo caracteriza a esta serie basada en cómics homónimos (The Boys, 2006, 2012), es atreverse a romper paradigmas. Parece no temerle al sexo al momento de mostrar escenas bastante explícitas y subidas de tono, ya sean orgías, sounding (estimulación de la uretra) o zoofilia.
También ha roto esa costumbre en que solo las mujeres desnudas están permitidas en la pantalla, mostrando penes, quizás en mayor cantidad, sin temor a la censura. Algo que muchos han catalogado como una forma de lucha por la igualdad.
Sin mencionar la violencia y gore que la caracteriza, que con cada temporada aumentan en crudeza.
The Boys parece atreverse a lo que los demás han tenido miedo a tocar. A mostrar a la sociedad de una forma jocosa y grotesca, pero que no deja de ser real.

