Eladio Antonio Vega Ayala, conocido artísticamente como Tony Vega, es uno de los referentes de la salsa puertorriqueña. Su carrera profesional comenzó junto a la reconocida agrupación Raphy Leavitt & La Selecta y posteriormente formó parte de las orquestas de Willie Rosario, Louie Ramírez y Eddie Palmieri.
A finales de la década de 1980 decidió emprender su carrera como solista. La decisión estuvo acompañada de comentarios de quienes dudaban de que pudiera mantenerse por mucho tiempo en la escena musical. Sin embargo, casi cinco décadas después, Tony Vega continúa celebrando una trayectoria marcada por éxitos y por el respaldo de sus seguidores.

La noche del viernes 28 de agosto, el llamado “salsero de los ojos verdes” regresó a Panamá como parte de su gira “49+1: Medio Siglo de Éxitos”, en una presentación que reunió a los amantes de la salsa en el centro de convenciones Vasco Núñez de Balboa.
La velada comenzó con canciones de sus primeros años, entre ellas Cosquillita y Feo como el oso, para luego dar paso a algunos de los temas que consolidaron su carrera dentro de la salsa romántica.
Ella es, Tu prenda tendida y Dile estuvieron entre las canciones más coreadas por el público, que acompañó al artista durante buena parte de la presentación.

A propósito de esta gira, Vega, de 69 años, aprovechó el escenario para agradecer el respaldo que ha recibido durante años del público panameño, una relación que también quedó reflejada en el repertorio de la noche.
El cantante interpretó varias canciones compuestas por el destacado cantautor panameño Omar Alfanno, entre ellas Lo mío es amor y Cuestión de fe, esta última una canción que aborda temas como la crisis, la sanación y el reencuentro espiritual.
El repertorio también incluyó Uno mismo, Aparentemente y Te propongo, te confieso, te pregunto, en una noche cargada de nostalgia, sabor y sentimiento.

Entre anécdotas personales, vivencias familiares, baile y momentos de interacción con el público, Tony Vega recorrió distintas etapas de una carrera que comenzó hace casi 50 años y que todavía mantiene una conexión especial con los seguidores de la salsa.
La velada contó con la participación de las orquestas La K-Shamba y Sociedad Anónima, y de los hermanos panameños Ricardo y Alberto Gaitán, quienes pusieron su sello musical a una noche dedicada a la salsa y al encuentro entre generaciones.
Con el público cantando, bailando y acompañando cada uno de los éxitos de Tony Vega, el concierto se convirtió en un recorrido por distintas épocas de la música tropical.
La presentación terminó dejando una certeza entre quienes asistieron: los años pasan, pero las canciones permanecen.
Porque sí: la salsa sigue viva.


