A mediados de junio, mientras por todos lados se escuchaban los avisos de prevención de la Covid-19, Guadalupe Carrizo, ingeniera, se preguntaba qué podía hacer ella que fuera útil en medio de esta crisis.
“Escudriñando un poco mi mundo ingenieril y las herramientas que tenía a mano, el diseñar un dispensador de gel utilizando pedal me pareció una alternativa”, explica. Se dio cuenta de que el lavado frecuente de manos con gel alcoholado será una nueva forma de vida.
Desde hace 25 años ella es ingeniera. Ha trabajado en varios proyectos comerciales y también personales, como su propia casa. Es docente de la materia Evaluación de Proyectos, y labora como perito de ingeniería en casos civiles y contencioso administrativo.
Su idea era realizar un producto versátil, práctico y decorativo. Empezó a trabajar en julio. Justo por esas fechas recibió la noticia de que su ex esposo y padre de su hijo debía ser hospitalizado por el virus. Eventualmente, falleció. Para su familia fue un gran golpe y a pesar de la distancia intentaron procurar apoyo entre sí.
Guadalupe decidió seguir con su proyecto. Hizo varios modelos fallidos. Tampoco le fue fácil encontrar las piezas que necesitaba localmente. Después de varias pruebas logró hacer dos modelos: Bolardo y Premium. Después de 72 días nació el primer prototipo de dispensador de gel con pedal marca MEKA, listo para empezar a fabricarse.

