“El Holocausto fue un genocidio planificado llevado a cabo por el régimen nazi entre 1933 y 1945. Diversos grupos minoritarios fueron perseguidos y seis millones de judíos fueron sistemáticamente exterminados”, se lee en la entrada de Guardianes de la Historia, la nueva exposición permanente del Museo de la Libertad y los Derechos Humanos.
La exhibición, ubicada en el recién inaugurado Edificio Tolerancia, está dedicada a “preservar la memoria del Holocausto e inspirar una reflexión profunda sobre la libertad, la dignidad humana y la responsabilidad que cada generación tiene de proteger los derechos de todos”, según un comunicado. El proyecto fue desarrollado en colaboración con la Fundación EMET, organización panameña con más de 20 años dedicada a la educación sobre el Holocausto, la memoria y la tolerancia.
En este nuevo pabellón, los visitantes encontrarán una serie de objetos, fotografías y videos relacionados con los hechos ocurridos alrededor de la Segunda Guerra Mundial.
La pieza central de la exposición es un vagón construido en Alemania en 1941. De acuerdo con la información compartida durante la inauguración, se trata de un “ejemplar auténtico del mismo tipo de vagones utilizados por el sistema ferroviario alemán durante el Holocausto”.
El vagón llegó a Panamá en 2020 y fue sometido a un cuidadoso proceso de restauración.
Aunque los visitantes no pueden ingresar al vagón, sí pueden observarlo de cerca desde el exterior, donde destacan detalles como los grabados en la madera. Además, pueden asomarse a través de un balcón diseñado especialmente para ubicarse frente a la puerta del vagón.
“Ese vagón hace más de ocho décadas recorrió Europa transportando hombres, mujeres, ancianos y niños. No transportaba números, no transportaba estadísticas, transportaba personas. [...] Muchos de quienes fueron obligados a subir a vagones como este jamás imaginaron que estaban emprendiendo el último viaje de sus vidas. En otro tiempo fue utilizado para transportar personas hacia la muerte. Hoy transporta a miles de visitantes hacia la memoria”, expresó Raúl Morales Rubio, presidente de la Fundación Democracia y Libertad, durante la inauguración del edificio.
El presidente destacó que espera que los visitantes salgan de la exhibición no solo conociendo más sobre la Segunda Guerra Mundial, sino también “haciéndose preguntas sobre su propia responsabilidad frente a la intolerancia”.
Por su parte, Dalia Perelis de Gateño, presidenta de la Fundación EMET, reflexionó que “aunque no podemos cambiar lo que ocurrió, sí podemos decidir cómo responder a ello”, en referencia al Holocausto. “Podemos elegir recordar en lugar de olvidar; podemos elegir educar en lugar de permanecer en silencio”.
La exposición puede visitarse de martes a viernes, de 9:30 a.m. a 4:00 p.m., y los sábados y domingos, de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.
La entrada general al museo tiene un costo de $7 para nacionales y residentes, $5 para estudiantes, jubilados y personas con discapacidad, y $12 para no residentes.

