En la pintoresca ciudad costera de Portobelo, Panamá, un nuevo tesoro cultural ha abierto sus puertas para celebrar y preservar la rica herencia afropanameña. El Museo de la Memoria Afropanameña es mucho más que un museo convencional; es un testimonio del poder de la participación comunitaria, el diseño colaborativo con instituciones, una museografía respetuosa con el entorno y la integración de artistas locales para crear un espacio de aprendizaje interactivo y enriquecedor.
La comunidad al frente y al centro
Desde sus primeros días de planificación, el Museo de la Memoria Afropanameña se comprometió a involucrar a la comunidad local. La voz de la gente de Portobelo fue esencial para decidir los temas que se presentan en el museo. Las historias de los afropanameños, sus tradiciones, luchas y contribuciones, son el corazón y el alma de las exhibiciones. Esto no solo hace que el museo sea más auténtico, sino que también crea un sentido de propiedad compartida y orgullo dentro de la comunidad.
Diseño colaborativo para la preservación del patrimonio
El museo no solo abraza a la comunidad local, sino que también colabora con instituciones culturales y académicas. Historiadores, antropólogos y expertos en patrimonio trabajaron codo a codo con la comunidad para diseñar y desarrollar las exhibiciones. Esto asegura que la información presentada sea precisa, significativa y respetuosa con la historia de Portobelo y su gente. El edificio en sí es un testimonio de esta colaboración, ya que ha sido restaurado y adaptado para el museo de una manera que respeta su arquitectu ra histórica y su conexión con el entorno.
Museografía sensible al entorno y a la historia
El Museo de la Memoria Afropanameña se encuentra en la Real Aduana de Portobelo, un edificio con una historia rica y un carácter arquitectónico único. La museografía ha sido cuidadosamente diseñada para complementar y realzar estas características. Los visitantes pueden explorar las exposiciones mientras se sumergen en la historia del edificio y su entorno, lo que crea una experiencia verdaderamente inmersiva.
Experiencias interactivas que educan y conmueven
Las exhibiciones del museo no son estáticas; son interactivas y emocionales. Los visitantes pueden participar activamente en la exploración de la historia afropanameña a través de proyecciones multimedia y exhibiciones que involucran todos los sentidos. Desde la música y la danza hasta los testimonios locales, cada rincón del museo ofrece una ventana única hacia el pasado y el presente de la comunidad afropanameña.
El toque de los artistas locales
El museo también ha brindado una plataforma para artistas locales para mostrar su talento. Desde la intervención en los muebles del museo hasta la presentación de obras de arte inspiradas en la cultura afropanameña, el espacio está lleno de la creatividad de la comunidad. Esta colaboración artística agrega una capa adicional de profundidad y belleza al museo.
En resumen, el Museo de la Memoria Afropanameña no solo es un lugar para aprender sobre la rica historia y cultura afropanameña, sino también un ejemplo inspirador de cómo la comunidad, las instituciones, la historia y el arte pueden unirse en un proyecto que celebra la diversidad y promueve la comprensión. Es un lugar donde el pasado cobra vida, donde las voces de la comunidad son escuchadas y honradas, y donde la cultura afropanameña brilla con un resplandor renovado. Este museo es más que un edificio; es un testamento a la fuerza de la colaboración y la importancia de preservar y celebrar las historias que dan forma a nuestra identidad.
(El autor es arqueólogo y curador independiente a cargo del desarrollo de la propuesta expositiva para el nuevo Museo de la Memoria Afropanameña en Portobelo del Ministerio de Cultura de Panamá)

