Carlos Méndez publicó el 27 de mayo pasado su último trabajo discográfico, Ikigai, un álbum que toma el nombre de una filosofía japonesa que hace hincapié en vivir con un propósito.
Ikigai puede considerarse como una colección de historias que el cantautor y compositor va desgranando durante una hora. Historias apasionantes y reposadas, que hablan tanto de la fragilidad de la vida como de la necesidad de ocuparse de aquello verdaderamente importante antes de que sea demasiado tarde.
En una conversación con La Prensa, Méndez reconoció que está agradecido por la expectativa y buenos comentarios que recibió por la publicación de Ikigai, entre ellos, el del cantautor Rubén Blades, quien recomendó en Twitter a Palenque, una de las canciones de este disco.
Una de las historias más conmovedoras del álbum es El Rey Momo, que versa sobre la historia de un hombre de 84 años a quien Méndez conoció en el Hogar Fátima de El Chorrillo y de quien escuchó extraordinarias anécdotas sobre su vida frenética y llena de aventuras.
Otro de los temas es Palenque, que busca transmitir el optimismo ante la vida. En el video de la canción aparece bailando el guatemalteco Rodolfo Lobo Vásquez, quien se convirtió en una sensación viral después de la difusión de un video en el que se le ve tirando pasos. Vásquez decidió bailar para superar la depresión en la que estaba sumido debido a la muerte de su hija, que tenía 32 años.
Canciones como No Te Dejes Margarita –en la que colaboró con la cantante estadounidense Inara George– y La Profecía –en conjunto con Gonzalo Pallas Spinetta– son también un reflejo de historias que merecían ser contadas.

Según Méndez, la idea del disco surgió durante el confinamiento por la pandemia de la covid-19, que le dio el tiempo para pensar y reflexionar sobre qué es el verdadero significado de la vida.
“Una amiga me dijo sobre este concepto. Entonces, empecé a leer un poco sobre la vida en la isla de Okinawa, en Japón, que tiene la peculiaridad de que las personas más longevas del mundo viven allí y su mantra es vivir con un propósito en la vida [...]. Este tiempo de cuarentena me ayudó a darme cuenta de que mi propósito en la vida es la música, porque es lo que siempre he sabido hacer y es el motor de mi vida. Fue un disco muy sensible en ese aspecto”, confió.
El músico explicó que su gasolina para seguir creando se traduce en el impacto que va generando su trabajo. “Empiezas a pensar no solamente en ti, sino en las generaciones que vienen y en qué puedes dejar para la gente que viene después de ti. Gente como Rubén Blades, Guillermo Sánchez Borbón o Francisco Changmarín. Quiero dejar una semilla con la música y demostrarle a la gente que sí se puede hacer arte sin necesidad de tener el rating más alto o estar en la tele todo el tiempo”, añadió.
Héctor Castillo, Pedro Rovetto, Tweety González, Campi Campón y Leo Genovese, entre otros muchos más, fueron algunos de los colaboradores que hicieron posible que Ikigai esté disponible.
Carlos Méndez y su proceso creativo
El cantante y compositor busca salir del molde cada vez que va a componer una canción. ‘A mí me gusta salirme del molde, además de que salga lo más natural posible, que no salga como si fuese acomodada al contexto actual. Mi estilo es transgresor y me gusta ir contra la corriente; no repetirme. Por eso, este es un disco tan raro. Hay canciones como Palenque, que son súper pop; y otras raras en el sentido de que son experimentales’, comentó.

