El debut del panameño Paolo Espino en el béisbol de las Grandes Ligas fue en una tarde de “pura emoción”. El diestro de 30 años cumplió una de sus metas este viernes con los Cerveceros, después de estar cerca de 10 años en las categorías menores.
Espino, quien es el istmeño número 58 en jugar en las Mayores, salió sin decisión ante los Cachorros de Chicago, pero su equipo de Milwaukee al final se llevó la victoria 6-3.
“Fue pura emoción. Estuve esperando por esta oportunidad por tanto tiempo”, afirmó Espino después del partido del viernes en un reporte de los Cerveceros en su página web.
Y no era para menos. Además de la larga espera, la emoción era mayor por la presencia en las gradas de su padre Alex, quien viajó desde Panamá a Chicago, la noche del jueves, para verlo lanzar. Además, su esposa Leslie se trasladó desde Colorado con su hija, para también verlo tirar, reportaron los Cerveceros.
“Nunca me rendí. También tengo el apoyo de mi familia, mis amigos; siempre han estado ahí. Es increíble, esa es la clave, toda esa gente apoyando y ayudando en mi carrera. Estoy feliz, emocionado y nunca lo olvidaré”, enfatizó Espino.
REACCIONES
Espino, quien es profesional desde 2007, llegó a la categoría Triple A en 2010, cuando militaba con la organización de los Indios de Cleveland y desde entonces estaba esperando por esa soñada oportunidad de jugar en las Grandes Ligas.
“Él se lo ha ganado, es el resultado final. Lanzó de tal manera para tener una oportunidad como esta”, afirmó el técnico de los Cerveceros Craig Counsell.
El mánager de Milwaukee comentó que recibió varios mensajes de texto de personas que han estado en contacto con Espino o entrenado con él, y que están contentas por este logro.
“Se lo ha ganado por la forma en que ha lanzado. No estamos en el negocio de repartir oportunidades por dar oportunidades. Estamos en el negocio de dar oportunidades a personas que creemos que pueden ayudarnos a ganar partidos de béisbol", afirmó el gerente general de los Cerveceros David Stearns.
Espino fue enviado de vuelta a Triple A la noche de este sábado.
Ante los Chorros el viernes, lanzó cuatro episodios, tolerando cinco imparables, tres carreras (dos limpias), no dio base por bolas y ponchó a tres.
