Su disparo de zurda puso a Panamá a soñar con su primera victoria en un Mundial.
Fue un remate de fuera del área que se desvío en un defensor y entró en las redes para la felicidad de José Luis Rodríguez, que corrió a celebrarlo en una de las bandas del Mordovia Arena de Saransk.
Pero minutos después, la FIFA cambió su decisión y apuntó al defensor tunecino Yassine Messiah como el responsable del autogol.
Al final, Túnez terminó llevándose la victoria por 2-1, pero ese gol Rodríguez aclaró que había sido suyo. “No me importa lo que diga FIFA, ese gol es mío”, dijo Rodríguez.
“Si yo no pateó era imposible que fuese gol”, agregó. Con tres participaciones en Rusia, las tres como titular, Rodríguez terminó siendo una de las sorpresas positivas de Panamá en el Mundial y uno de los nuevos valores que tendrán ahora la responsabilidad de guiar al onceno nacional en las próximas eliminatorias rumbo a Catar 2022.
“Ya vimos lo que es nivel de una Copa del Mundo, ahora toca que las nuevas generaciones tomemos estas enseñanzas para poder aportarle a la selección”, afirmó.
