El portero costarricense del Real Madrid, Keylor Navas, volvió a ponerse los guantes este martes contra el Borussia Dortmund (2-2) en la Liga de Campeones en un regreso empañado sólo por su error que propició el empate 1-1 alemán.
Un mal despeje de puños del portero a un saque de falta rebotó en su central Raphael Varane de vuelta a la portería, donde el gabonés Pierre Emerick Aubameyang se encargó de empujar el balón en la portería para hacer el 1-1.
"En el primer gol es evidente que cometo un error, creo que no vi salir el balón, me tomó por sorpresa y tomé una mala decisión que al final costó un gol", explicó Navas al canal Mega.
Fue el único fallo en un gran actuación del meta tico, que fue providencial en varios otras ocasiones alemanas, en su reaparición bajo los palos desde que jugó su último partido en mayo pasado.
"Me sentía tranquilo durante el partido a pesar de tener tanto tiempo de no jugar, son unos meses que se han hecho muy largos, pero gracias a Dios estoy de vuelta y ahora a seguir trabajando", añadió.
CUATRO MESES FUERA
Cuatro meses prácticamente día por día han pasado desde que Keylor Navas defendió por última vez la portería blanca en la final de la Liga de Campeones el pasado 28 de mayo frente al Atlético de Madrid.
Poco después de ese partido decidido en la tanda de penaltis, en el que Navas fue el héroe, el meta costarricense decidía someterse una operación en el tobillo izquierdo en junio para acabar con sus problemas en el tendón de Aquiles.
El arquero confiaba entonces en poder estar listo para la pretemporada con sus compañeros pero tendría que esperar hasta el pasado viernes para entrar en su primera convocatoria con el Real Madrid.
"Gracias a Dios de nuevo en una convocatoria. ¡¡Hala Marid!!!", escribió entonces el portero costarricense en su cuenta oficial de Twitter, feliz tras saber que formaría parte del equipo viajaría a las Islas Canarias para jugar el partido de Liga contra Las Palmas (2-2).
El técnico Zinedine Zidane prefirió seguir contando con Kiko Casilla en ese encuentro, pero el momento de Navas estaba más cerca, especialmente después que Zizou afirmara que sus rotaciones también podían afectar a la portería.
