París comenzó este martes la cuenta regresiva para organizar, dentro de exactamente siete años, los Juegos Olímpicos de 2024, después de que Los Ángeles anunciara el lunes abandonar dicha candidatura para centrarse en la de 2028.
"Se acabó la misa", escribió en su perfil de Twitter y haciendo uso de una expresión popular Jean-François, responsable de Deportes del Ayuntamiento de París.
Una celebración mucho más espontánea que la de la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, la del presidente de la República, Emmanuel Macron, y la de la ministra de Deportes, Laura Flessel, que se refirieron al nuevo escenario como "un paso", "una etapa" y "un capítulo" más en la carrera por organizar la cita de 2024.
Obligados a guardar las formas hasta que el Comité Olímpico Internacional (COI) haga el anuncio oficial en la reunión del próximo 13 de septiembre, en Lima, los responsables de París 2024 festejan -de momento- con discreción el éxito en la carrera olímpica.
"Hay que dejar a los miembros del COI que oficialicen la candidatura pero, a día de hoy, no creo que haya nada que nos impida hacernos con la organización del evento", indicó este martes el copresidente del comité de la candidatura, Tony Estanguet, en la emisora RTL.
Salvo mayúscula sorpresa, la ceremonia de inauguración del evento mundial se celebrará el 2 de agosto de 2024 en el Estadio de Francia. Cien años después de los últimos Juegos que organizó París, el movimiento olímpico regresa al país galo, que perdió en sus últimos tres intentos.
Por su parte el comité olímpico estadounidense, además de las autoridades locales y federales, tienen todavía que validar la candidatura de Los Ángeles para el 2028 y obtener una serie de garantías fiscales.
Proceso que, en cualquier caso, no deja de ser una formalidad, teniendo en cuenta las palabras del alcalde de la ciudad, Eric Garcetti: "Orgulloso de anunciar que los Juegos Olímpicos regresan a Estados Unidos y a Los Ángeles", cuatro años después de que se celebren en París.
El COI publicó este lunes por la noche, poco después de que la ciudad norteamericana tomase su decisión, el contrato de la ciudad anfitriona para 2028, que incluye una contribución de cien millones de euros superior a la de 2024.
