Dos hinchas de fútbol ingleses fueron sentenciados este lunes a dos y tres meses de prisión por su participación en los disturbios de Marsella, que empañaron un partido de la Eurocopa.
Alex Booth recibió una sentencia de dos meses y otro aficionado deberá purgar tres meses. Booth, quien cumplió sus 20 años en una celda francesa tras ser detenido, bajó la cabeza cuando el juez anunció su sentencia.
"Injusticia", gritó el padre de Booth mientras su hijo era retirado de la corte. El padre añadió que las autoridades francesas habían convertido en "chivo expiatorio a un pobre chico como Alex" y que "deberían perseguir a los rufianes de verdad".
Unas 35 personas resultaron heridas en las refriegas entre aficionados ingleses y rusos en la ciudad portuaria del sur de Francia, incluyendo cuatro cuyo estado fue descrito como grave.
A primera hora, el fiscal de Marsella, Brice Robin, informó que 150 aficionados violentos rusos, entrenados especialmente, fueron responsables de gran parte de la violencia registrada antes y después del partido que enfrentó a Inglaterra y Rusia el sábado, saldado con un empate 1-1.
Robin informó a reporteros este lunes que, aunque "la mayoría de los heridos son británicos", los aficionados ingleses también fueron responsables de parte de los actos violentos.
Unas 20 personas fueron detenidas, agregó. 10 de ellas -6 británicos, 1 austriaco y 3 franceses- se enfrentarán a un juicio rápido.
Robin describió a los hinchas rusos como "excesivamente violentos".
La UEFA advirtió a las federaciones de Rusia e Inglaterra que sus selecciones podrían ser expulsadas del torneo en caso de una reiteración de los actos de violencia.
