Juan Pablo Motta vivirá en Lima, Perú, uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva. A sus 26 años, el panameño hará su debut en el Latin America Amateur Championship (LAAC) 2026, el evento que desde hace más de una década marca el máximo nivel del golf amateur en la región y que, para él, representa la materialización de un sueño de larga data.
“Siempre he soñado con jugar un LAAC, y hacerlo llevando los colores de mi país es un honor enorme y también una gran responsabilidad”, expresó Motta, quien entiende que vestir la camiseta nacional transforma cada golpe en algo más que una actuación individual.
Durante 2025, Motta logró registrar siete Top-15 en torneos del Ranking Mundial de Golf Amateur (WAGR).
Entre esos resultados sobresale su victoria en el Tour Championship de la Asociación de Golf de Panamá en diciembre, además de un quinto lugar en la Panama Amateur Cup en enero.
“La clave ha sido la consistencia. Mucha práctica, siendo consciente de dónde estaba mi juego y en qué aspectos había espacio para mejorar, y enfocándome específicamente en trabajar esas áreas. Hoy siento que mi juego está en la mejor condición posible”, explicó, con una convicción que refleja la seguridad que ha ganado en los últimos meses.

Más allá de los resultados, Motta entiende el LAAC como una experiencia irrepetible.
“Quiero disfrutar cada momento, aprender de la experiencia y competir con la mayor entrega posible. Oportunidades como esta quizás solo se presentan una vez en la vida”, señaló.
A ese componente emocional se suma un detalle especial: su hermano Luis Carlos será su caddie durante el torneo. “Poder compartir algo así con él lo hace aún más especial”, reconoció.
Desde el punto de vista técnico, el cambio más profundo en su juego ha estado en el putt, un área que en el pasado limitaba su rendimiento.
“Me ponía en buenas posiciones para birdie, pero no lograba concretar. Eso me afectaba mucho a nivel mental”, explicó. Para corregirlo, ajustó su stroke, su rutina, cambió de putter y trabajó también el enfoque mental del golpe, apoyándose en estudios y contenidos especializados. El resultado fue una mejora tangible que hoy se refleja en su rendimiento sobre el green.
A esa evolución se sumó un salto en el aspecto psicológico del juego. “Aprendí a pasar la página después de un mal golpe o un mal hoyo y a no permitir que eso afecte el resto de la ronda. Hoy manejo mucho mejor esas situaciones”, dijo, destacando la paciencia como uno de sus nuevos pilares competitivos.

El Lima Golf Club será otro desafío. Motta no es un habitual del campo, por lo que las rondas de práctica tendrán un peso estratégico determinante.
“Ahí es donde se define la estrategia: identificar zonas seguras, saber cuándo ser agresivo y cuándo jugar conservador, y llegar al inicio del torneo con un plan claro”, explicó.
“Este será el field más fuerte contra el que he jugado. Estar rodeado de tanto talento eleva el nivel de la competencia y hace que la experiencia sea aún más especial”, afirmó, con la mirada puesta en aprovechar cada golpe de un debut que ya es, para él, una victoria personal.


