El primer ministro británico, David Cameron, anunció la creación de un grupo de trabajo para investigar el caso revelado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, en medio de una fuerte presión tras revelaciones de que tuvo participaciones en un fondo offshore.
El grupo estará dirigido de forma conjunta por los agentes británicos del fisco y la Agencia Nacional del Crimen, pero es poco probable que consiga desviar todas las miradas sobre Cameron desde que admitió el martes que tuvo acciones en el fondo de inversión en las Bahamas de su difunto padre.
Fueron necesarios cuatro confusos comunicados emitidos por su gabinete antes de que el primer ministro británico se decidiera a reconocer el fondo.
El grupo de trabajo investigará los archivos filtrados para identificar a los clientes de la firma panameña Mossack Fonseca.
Contará con un presupuesto de 14 millones de dólares.
El jueves, admitió que tuvo, hace seis años, acciones en el fondo fiduciario de su padre registrado en las Bahamas.
Vendió sus acciones en enero de 2010 por 42 mil dólares, unos meses antes de asumir como primer ministro. “Sé que debería haber gestionado mejor este asunto”, admitió.
