"El Gobierno está llamado a actuar con la responsabilidad y la mesura que exige la realidad económica del país y las posibilidades de nuestro futuro inmediato".
Así se expuso este domingo 17 de diciembre la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) al pronunciarse sobre el tema del salario mínimo. Esto, luego de que la Comisión Nacional de Salario Mínimo –conformada por representantes de los sectores público, privado y obrero– no llegó a un consenso sobre el porcentaje del nuevo ajuste salarial que regirá en el país entre 2018 y 2019.
De esta forma, le corresponderá al ministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, recomendar al Órgano Ejecutivo el ajuste del salario mínimo que entrará en vigencia a partir del mes de enero próximo.
Al respecto, la Cciap advirtió sobre el riesgo de proceder en sentido contrario, favoreciendo medidas de carácter populista, generadoras de un fácil aplauso transitorio, pero de graves y severas consecuencias por tiempo duradero.
"El posible crecimiento general de la economía, alrededor del 5.2%, no comprende por igual a los diversos sectores productivos, debido a que se concentra en el comercio internacional (puertos, aeropuertos, el Canal, y parte de la Zona Libre), mientras que en el mercado interno (comercio, actividad industrial, construcción y sector agropecuario) el crecimiento es menor, y se ve reflejado en los niveles de empleo".
Esta situación hace que todo ajuste en el salario mínimo deba considerar el estímulo al crecimiento de los sectores más deprimidos, a riesgo de postergarlos aún más en las políticas de desarrollo que ejecute el país, señala la Cciap.
APEDE SE PRONUNCIA
Por su parte, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) solicitó al Órgano Ejecutivo que concentre sus esfuerzos en el interés nacional y ampare la sostenibilidad de miles de empleos de trabajadores panameños, procediendo a una revisión del salario mínimo de forma objetiva y responsable.
Mediante un comunicado, la Apede insta a salvaguardar los empleos e incentivar la inversión, la productividad y la competitividad de la economía panameña, debido a que ven con preocupación las posibles consecuencias de un aumento de salario mínimo "insostenible".
Panamá tiene uno de los salarios mínimo más altos de la región, pero el mismo, al no estar acompañado de productividad, disminuye nuestra competitividad como país, señala el comunicado.
