A casi una semana de mantener los camiones de carga internacional paralizados en la comunidad de Dolores en Nicaragua, este viernes 8 de junio, grupos que protestan y exigen la destitución del presidente Daniel Ortega, lanzaron mensajes de que quemarían los camiones si insisten en la apertura de la carretera internacional y pidieron a los dueños de las empresas que utilizan dicho transporte a no continuar despachando sus mercaderías.
Los protestantes dijeron que el cierre en la vía continuará.
José Infante, transportista de Panamá, dijo que a muchos la paciencia y las provisiones se les agotan, el cierre se mantiene igual que el primer día y "nadie circula y hay temor entre el grupo que se mantiene vigilante ante cualquier situación que se registre".
Por su parte, Raúl Alfaro, presidente de un gremio transportista de Centroamérica, asegura que hay más de seis mil camiones de carga atrapados en Nicaragua, de diversos países, por una situación política que no les compete al gremio.
Alfaro indicó que piden una semana de amnistía para evacuar a los transportes de carga de Nicaragua hacia los países de origen. "Hay una perdida de más de 70 millones de dólares en el transporte de mercadería", agregó.
