Los recientes incrementos reflejados en los recibos de energía eléctrica de los clientes residenciales corresponden a un aumento en el consumo energético debido a la ola de calor y no a una modificación en los cargos tarifarios vigentes, afirmó Zelmar Rodríguez, administradora general de la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
Rodríguez explicó que las tarifas de electricidad se mantienen fijas debido a su vigencia semestral. La funcionaria enfatizó que el repunte en la facturación es una consecuencia directa de la intensa ola de calor provocada por el fenómeno de El Niño durante los últimos dos meses.
“La tarifa no ha subido. Ha subido el consumo”, recalcó Rodríguez de forma categórica.

Impacto climático en la demanda
De acuerdo con los datos presentados por la entidad reguladora, el consumo de energía en Panamá experimentó un incremento del 11% durante los meses de abril y mayo, lo que se traduce en 925 megavatios adicionales en el sistema. Este fenómeno coincide con un aumento de entre el 25% y el 30% en las temperaturas del país durante el mismo periodo.
Rodríguez detalló que los electrodomésticos de refrigeración y climatización son los principales causantes de esta variación.
“Si yo uso el aire acondicionado por la misma cantidad de horas, está consumiendo más, porque el compresor está trabajando más por la sensación térmica”, precisó la administradora, señalando que los aparatos requieren un mayor rendimiento para alcanzar los niveles óptimos de enfriamiento en medio del clima extremo.
Pérdida de subsidios residenciales
Esta subida imprevista en la demanda residencial alteró el perfil de consumo de numerosos hogares panameños. Aquellos usuarios que habitualmente mantenían un registro inferior a los 300 kilovatios hora (kWh) superaron dicho límite durante el bimestre crítico de abril y mayo.
Como consecuencia directa de exceder este tope, este grupo de clientes quedó excluido temporalmente del subsidio del Fondo de Estabilización Tarifaria (FET), un beneficio destinado exclusivamente a los consumidores residenciales bajo la tarifa de Baja Tensión Simple (BTS). La pérdida de este alivio económico estatal se tradujo en un impacto directo y más elevado en el monto final de sus facturas.
La ASEP concluyó reiterando el llamado al uso responsable de los equipos de refrigeración durante las temporadas de calor extremo para mitigar el impacto financiero en los hogares.
