El reciente fallo del pleno de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional el contrato de concesión de Panama Ports Company abrió un nuevo capítulo en el debate sobre seguridad jurídica e inversión en Panamá.
Por ello, el mensaje emitido por el presidente José Raúl Mulino, tras el fallo, ha sido interpretado por un sector empresarial como una señal de orden y previsión frente a un escenario sensible para la economía y la plataforma logística de Panamá.
Para Giulia De Sanctis, presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), el pronunciamiento del Ejecutivo fue determinante para enviar un mensaje de calma. “El pronunciamiento del presidente aporta tranquilidad en un escenario sensible. Se ha actuado con planificación, sin improvisaciones, protegiendo la continuidad operativa de los puertos, los empleos y la confianza de los usuarios del sistema logístico”, afirmó.
De Sanctis reconoció que el contrato con Panama Ports venía arrastrando cuestionamientos relacionados con presuntas ilegalidades y falta de transparencia en sus procesos de equiparación y renovación, aspectos que finalmente llevaron a la declaratoria de inconstitucionalidad.
Desde su perspectiva, el fallo refuerza la importancia de que los contratos del Estado se conduzcan con reglas claras, apego a la ley y una visión alineada al interés nacional, como base para la sostenibilidad y la confianza a largo plazo.
Aunque la decisión judicial generó inquietudes sobre su posible impacto en la inversión privada, De Sanctis subrayó que la estabilidad jurídica no debe entenderse como la defensa automática de contratos o concesiones. “La estabilidad no se mide solo por un fallo, sino por la forma responsable en que un país gestiona sus decisiones”, sostuvo, al tiempo que destacó que los mercados valoran la previsibilidad y la claridad de las reglas.
En ese sentido, resaltó la activación de un plan de contingencia que permite garantizar la operación continua de los puertos de Balboa y Cristóbal, sin afectaciones a la cadena logística global, a los proveedores ni a los clientes internacionales. Según explicó, esta planificación previa ha sido clave para evitar impactos en el comercio y en las operaciones portuarias.
La presidenta de Apede también valoró la conformación de un equipo técnico para liderar el proceso de transición, encabezado por el ingeniero Alberto Alemán Zubieta, así como la selección de APM Terminals para la operación transitoria de los puertos. A su juicio, ambas decisiones aportan credibilidad y rigor técnico en una etapa que debe desarrollarse con orden y transparencia.
De Sanctis consideró que el sector exportador y el empresariado en general no deberían verse afectados por el fallo, ya que Panamá mantiene una plataforma logística activa, relaciones comerciales diversificadas y operaciones que continúan con normalidad. “El mensaje del presidente ha sido claro: hay continuidad, hay reglas y hay seguridad jurídica. Eso es lo que valoran los socios comerciales”, recalcó.


