Panamá le cierra las puertas a las empresas fantasmas y de papel con la aprobación de la Ley 526 que reformó el Código Fiscal que incorpora el requisito de la sustancia económica para que los grupos multinacionales demuestren actividad real en el país o de lo contrario pagarán 15% de impuesto.
La norma que fue publicada en la Gaceta Oficial Digital No. 30534-B y comenzará a regir a partir del periodo fiscal 2027, simboliza un instrumento que ayudará a limpiar la reputación de Panamá en el mundo, así lo considera el diputado Eduardo Gaitán (Vamos), presidente de la Comisión de Economía y Finanzas.
Gaitán reconoce que asumir esta reforma propuesta en principio por el Ministerio de Economía y Finanzas, significó una tarea titánica no solo para agrupar en un solo proyecto, una gran parte de las observaciones y planteamientos de más de 35 gremios y unas 150 personas que intervinieron en el debate, sino que representó un desafío personal de estudio de la fiscalidad internacional, de las normas de la Unión Europea y del entramado que significa la evasión de impuestos por parte de empresas fantasmas que usaban Panamá como refugio sin dar ningún beneficio real al país.
“En pandemia me dediqué a limpiar casas, ahora en la Asamblea con esta ley sentí un compromiso de limpiar la reputación del país”, dijo en entrevista con La Prensa, al reflexionar sobre la tarea de aprobación de la ley en este período de sesiones extraordinarias.
Gaitán espera que en octubre la Unión Europea específicamente el al brazo técnico en temas de impuestos, el TAXUD, evalúe favorablemente la reforma legal y los avances que ha hecho el país al sancionar y aprobar la ley de sustancia económica, para que el país pueda ser excluido de la lista de paraísos fiscales.
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Reforma del Codigo Fiscal.pdfLea aquí: Sustancia Económica: Una Ley que demuestra que el diálogo público-privado sí funciona
¿Cuáles fueron los principales retos y qué deja esta ley entonces de avance para que el país salga de las listas de paraíso fiscal?
Creo que uno de los principales retos era poder, con todos los gremios, llegar a un producto final que fuera un consenso. Se produjo el consenso y las conversaciones que se tuvieron.
Hicimos cambios importantes como el tema de pasar de renta bruta a renta neta. La exclusión del tema marítimo también sumamente importante. Tomar en cuenta la marina mercante y el abanderamiento de buques.
Y bueno, otros temas de estilo, corrección de estilo, más que nada que se dieron para tener ciertas garantías. Pero creo que esos fueron los cambios más fundamentales en el proyecto de ley. Al final tuvimos la participación amplia de mucha gente que vino a la Asamblea con la cual estoy agradecido que nos hayan tenido el debate.
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¿Cuántas personas en total presentaron sus propuestas?
Creo que alrededor de 35 personas o 35 gremios. Tuvimos más de 150 propuestas en la comisión que recibimos y después procesamos. Fuimos poco a poco depurando hasta llegar al producto final.
¿Cuáles eran esas inquietudes, perder la territorialidad en materia tributaria?
Sí creo que esa era una de las inquietudes y al final a través de estas mesas de trabajo, a través de la comisión y esta conversación que tuvimos nos dimos cuenta que el tema de la territorialidad realmente se está manteniendo.
Lo único que se está flexibilizando es el criterio para buscar sustancia, al igual que ya otros países que también tienen regímenes fiscales territoriales pero implementan leyes de sustancia.
¿Qué se excluye y qué se incluye en la reforma?
Se excluyen los sectores que ya están regulados, el tema de Superintendencia de Bancos, de servicios financieros, de valores, de seguros, de reaseguros y el tema de la marina mercante.
¿Queda expresamente indicado que se excluyen estas actividades?
Si y además de se flexibilizan también las normas de tercerización. Importante también destacar que ese fue un artículo que generó bastante ruido porque la tercerización al final debe ser una herramienta disponible para el uso de las empresas.
Si de pronto no tienen la expertise en cierta área, deben poder tercerizar las actividades. Entonces ese fue un artículo que también se trabajó muchísimo.
Al final obtuvimos un producto que va a empezar a tasar las rentas pasivas de fuente extranjera con el 15% de las rentas netas.

Lo más relevante, que al final estamos cumpliendo con uno de esos tres criterios, gracias a este proyecto de ley, porque son tres criterios que tenemos que recordar que la Unión Europea, o en este caso las listas, evalúan.
Ellos evalúan primeramente el tema de transparencia fiscal y eso es intercambio de información automática.
¿Esta ley ayuda a que se minimice, esa amenaza de que empresas usen su domicilio fiscal en Panamá solamente para evadir impuestos o eludir y pagar menos impuestos en sus países de origen?
Con esta legislación lo que buscamos es que haya menos empresas fantasmas, menos empresas de papel y más empresas con sustancia real que tengan una generación de empleo, de gastos, que tengan oficinas y presencia real en el país.
Durante el debate en la comisión vimos muchas presentaciones de distintos economistas de cómo nos mostraban que los niveles de inversión extranjera se vieron altamente afectados por el tema del ingreso a la lista negra de la Unión Europea.

Y nunca hemos vuelto a esos niveles de hace 6, 7 años atrás.
Entonces, Panamá con esta legislación se está adaptando, se está modernizando, aunque tomó muchísimo tiempo.
Si hacemos la comparativa, países como Costa Rica ingresaron a la lista y salieron en tan solo 6 o 7 meses. Algo que a nosotros nos ha tardado 7 años poder hacer.
Y entiendo por eso la magnitud del proyecto que la Comisión de Economía, que en este caso presido, tuvo que manejar.
¿Por qué crees que en estos últimos 7 años no se había hecho la tarea suficiente que requería Panamá?
Cambiar algo siempre genera ciertas inconformidades.
Entonces, creo que lo que hizo falta, porque era un proyecto que, tengo entendido, estuvo conversándose, inclusive, desde hace 5 años para poderlo trabajar, fue poner a los sectores, a los distintos gremios, de acuerdo.
Creo que sentarlos en una mesa técnica, sentarlos en una comisión, como hicimos, y generar ese documento.
Mira que hablo del documento de más de 150 propuestas, porque para mí las valoré muchísimo.
O sea, lo que aprendí de Derecho Fiscal, de normas de tributación o de intercambio de información, de listas negras, fue, a nivel profesional, sumamente enriquecedor.
Creo que el proyecto tuvo unanimidad en la decisión que tomamos como diputados de cara al pueblo, pero también entre los sectores privados, muchos de los cuales no necesariamente estaban de acuerdo con ciertos artículos, pero todos al final terminaron muy conformes y contentos de cómo se realizaron estos ajustes.
En la práctica, ¿cómo se va a implementar?
Para no generar burocracia, lo que nosotros evaluamos es que hay dos temas con la sustancia. Una sustancia por actividad, digamos, activa, que es lo que la mayor cantidad de empresas multinacionales que están presentes en este país generan. Ellos generan una renta de una actividad activa, no es una renta pasiva del extranjero.
Entonces estamos hablando de dos tipos de sustancia, de dos fuentes de ingresos distintas.
Una que proviene de una renta pasiva, y otra que viene de la operatividad en sí de la empresa.
Ahora quienes reciban renta de fuente extranjera deberán presentar entonces el formulario de sustancia económica, pero ante el Ministerio de Economía y Finanzas.
Lo que se realizó en el proyecto para evitar tanta burocracia, fue incluir simplemente en el formulario que ellos ya realizan ante la DGI un anexo, y entiendo que se está trabajando en eso.
¿Cómo se va a supervisar que efectivamente esa empresa que dice que tiene sustancia económica esté realmente diciendo la verdad?
Como quedó en la ley, se tienen 90 días para hacer el reglamento, pero el proceso de supervisión requiere de un personal técnico, de un recurso humano. Y creo que a la DGI habrá que dotarla de esas capacidades o ese personal, ese recurso humano.
Otro elemento es que las autoridades tributaris pueden apoyarse en los sistemas de inteligencia artificial.
¿Cómo se sentía como panameño cuando se acusaba al país de ser un refugio de empresas de papel y un paraíso fiscal?
Indignadísimo, porque yo que estudié en el exterior, era algo que me decían constantemente. La gente nos conoce por Roberto Durán y por el tema de los Panama Papers. Ese tema me impactó tanto en mi época de universidad. Y por eso es que este tema lo tomé con tanta seriedad, pasión y rigurosidad.
Porque yo decía, quiero limpiar un poco el nombre de mi país a nivel internacional. Porque está muy bien que nos conozcan por Roberto Durán, pero no por lo demás.

