El alza en los precios internacionales del petróleo está intensificando las presiones sobre las finanzas públicas de Panamá, en un momento en que el país ya enfrenta un presupuesto rígido, subsidios en aumento y una deuda que supera los $60 mil millones.
La gasolina de 95 octanos aumentará 11 centavos por litro y la de 91 octanos, 10 centavos por litro. Con respecto al diésel, se informó que incrementará 15 centavos por litro a partir de este viernes 3 de abril.
Por galón, la gasolina de 95 octanos costará $4.77, la de 91 octanos $4.43 y el diésel $5.15. Este último, clave para el transporte pesado y de trabajo, superó el umbral de los $5.00. El alza llega justo en Semana Santa, cuando se espera la movilización de más de 100 mil vehículos desde la ciudad capital al interior del país.

Ante el aumento en los costos, el Gobierno ha optado por ampliar los subsidios para evitar un impacto inmediato en los consumidores, especialmente en áreas sensibles como el transporte público y colegial.
La medida autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a gestionar los recursos necesarios para estabilizar el precio de los combustibles líquidos, con un techo presupuestario de hasta $100 millones durante 10 meses.
“El subsidio funciona como un mecanismo de contención, pero no elimina el problema. Lo que hace es trasladar el costo al Estado”, explica el economista Eric Molino.
Esto puede reducir el espacio fiscal disponible para inversión, limitar la capacidad de respuesta ante crisis y aumentar la presión sobre la deuda pública.
El ministro de Economía, Felipe Chapman, asegura que esto no afectará el presupuesto destinado a inversión pública. “El ahorro tendrá que provenir del gasto corriente u operativo del Estado, ya que las obras de inversión o gasto de capital no serán detenidas”, afirmó el funcionario.
En el presupuesto de 2026, que asciende a $34,900 millones, los subsidios se proyectaban en $2,486.6 millones, muy por encima de los $1,747.4 millones de 2025, cifra que no contemplaba el escenario actual.
En la tarde de ayer, la Presidencia de la República emitió un comunicado en el que dio más detalles del subsidio.
Dentro de los operadores del transporte público de pasajeros se incluyen las modalidades colectivo, selectivo, escolar y de turismo. Asimismo, el transporte de carga, la maquinaria agrícola y la pesca artesanal podrán acogerse a la medida anunciada por el Gobierno Nacional para la estabilización temporal del precio del combustible.
En el encuentro, los representantes gubernamentales atendieron las inquietudes de los transportistas y explicaron la información que estos deben proporcionar para completar el desarrollo de una plataforma de la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG), diseñada para garantizar los controles de dicha subvención.
Se desconoce si el congelamiento de la tarifa se les aplicará desde este viernes, ya que se entiende que podría tomar algunos días la implementación del beneficio.

Petróleo por encima de $100 y alta volatilidad
En este contexto, el comportamiento del mercado petrolero sigue siendo clave. El miércoles, el crudo de referencia en Estados Unidos (WTI) cerró en $100.12 por barril, con una caída de 1.24%. A pesar del retroceso, el precio se mantiene en niveles elevados, luego de haber superado los $100 por primera vez desde julio de 2022 a inicios de semana.

La volatilidad responde a la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Irán habría solicitado un alto el fuego, condicionado a la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
No obstante, Irán negó estas declaraciones, lo que mantiene la tensión en los mercados y la incertidumbre sobre el suministro global de crudo.
Panamá enfrenta así un escenario complejo: proteger el poder adquisitivo de la población sin comprometer la sostenibilidad fiscal. Si los precios del petróleo se mantienen elevados, el país deberá decidir entre ampliar subsidios —con el consecuente impacto en la deuda— o permitir ajustes más rápidos en los precios internos.
En años previos, la factura por subsidios al combustible fue altísima
Como antecedente, Panamá ya había recurrido a un subsidio prolongado para contener el impacto del alza en los combustibles. Entre julio de 2022 y enero de 2024, el Estado destinó cerca de $500 millones para mantener congelado el precio en $3.25 por galón de gasolina de 91 octanos y diésel.
La medida, que se extendió mediante varias prórrogas del Consejo de Gabinete, benefició a más de 880,000 vehículos, con una mayor carga en el sector particular, aunque también representó un alivio clave para el transporte comercial.
Ese esquema, que llegó a su fin a inicios de 2024, sirve hoy como referencia del costo fiscal que implica intervenir en el mercado frente a escenarios de alza sostenida.

