Panama Ports Company (PPC), que se quedó en enero pasado sin concesión para la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal tras un fallo de la Corte Suprema, anunció este martes 7 de abril la presentación de un proceso de arbitraje contra la naviera Maersk.
Según la compañía, la decisión es a raíz “de la toma” de las terminales portuarias en Panamá.
En el comunicado, la empresa sostiene que Maersk “socavó el contrato y se alineó con la República de Panamá en conexión con su campaña estatal contra PPC” y procedió a sustituirla mediante “una toma”.
El arbitraje tendrá lugar en Londres, indicó PPC, al tiempo que explicó que este proceso es distinto al que presentará contra Panamá.
La Corte confirmó en enero pasado un fallo que dejó sin efecto la Ley 5 de 1997 y sus adendas, que establecieron el contrato con PPC, al considerar que vulneran varios artículos de la Constitución.

Tras conocerse esa decisión, el presidente de la República, José Raúl Mulino, anunció que el Gobierno garantizará la continuidad operativa de los puertos y la estabilidad laboral de los trabajadores portuarios, mientras se diseña un nuevo proceso de concesión bajo reglas distintas.
El mandatario informó en su momento que el plan contemplaba la designación de un operador temporal (APM Terminals, filial de Maersk) mientras se prepara una nueva licitación pública. Días después, el proceso se ejecutó.

