Las familias que serán reasentadas por la construcción del proyecto del reservorio multipropósito en la cuenca de río Indio recibirán compensaciones económicas directas, apoyo a sus ingresos y nuevas viviendas, según establece el Marco de Compensación diseñado y publicado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
El plan establece una retribución monetaria temporal de $1,085 anuales durante tres años, para un total de $3,255 por familia, condicionada a la participación en programas de capacitación, asistencia técnica y la escolarización de los menores.
Karina Vergara, gerente socioambiental del proyecto del embalse en río Indio, agregó que las familias que participen en los programas de restablecimiento productivo recibirán este incentivo económico. “Habrá un reconocimiento de $1,085 al año para las familias que participen en los programas de restablecimiento de sus medios de vida”, puntualizó en entrevista con La Prensa.

Otra de las compensaciones abarca a los trabajadores más vulnerables, que contarán con medidas específicas. Una de ellas va dirigida a los jornaleros o trabajadores independientes que pierdan su fuente de ingresos debido al reasentamiento por la construcción del embalse, quienes recibirán hasta $341.12 mensuales por un periodo de 12 meses lo que totalizará un aporte del Canal a estas personas de $4,093.
Mientras que las familias que vivan en condición de alquiler o préstamo obtendrán $200 mensuales durante un año (total $2,400), junto con el pago total de la mudanza.
“En el caso de los jornaleros, se reconocerá un pago equivalente al salario del área rural por un año para que puedan restablecer sus medios de vida”, señaló Vergara.
Estos recursos forman parte del plan de compensaciones por la pérdida de los ingresos que tendrán estas personas. “El lucro cesante reconoce los ingresos que las personas dejan de percibir al no poder seguir produciendo en sus terrenos”, detalló Vergara.
Adjuntos
Compensacion-Marco.pdfExplicó que en cultivos como el café “ese ingreso puede dejar de percibirse hasta por tres años, y eso es lo que se estima y se paga”.
En el ámbito productivo, explicó que el Canal contempla cubrir el 100% del valor de reposición de las estructuras no trasladables, como corrales, establos o locales comerciales, sin aplicar una depreciación, es decir mantendrán su valor.
También está previsto un pago único equivalente al 30% de la producción pecuaria mensual para mitigar la caída temporal en la productividad tras el traslado.

El marco que fue publicado por la ACP, reafirma que las tierras serán compensadas a valor de mercado. En los casos en que el terreno de reposición cueste menos que el avalúo del predio original, la familia recibirá la diferencia en efectivo. Asimismo, se reconoce un incentivo ambiental de $500 por hectárea de bosque conservado.
El esquema también incluye pagos por lucro cesante para negocios, transportistas y productores agrícolas, cubriendo los ingresos que dejarán de percibir durante el periodo de transición.
Los cultivos permanentes serán indemnizados, y los temporales se pagarán a valor de mercado si no pueden cosecharse antes del traslado.
Viviendas nuevas y sin hacinamiento
Como parte del reasentamiento, Vergara recalcó que las familias recibirán viviendas nuevas —no reparadas—, con tamaños que van desde aproximadamente 119 hasta 219 metros cuadrados, adaptadas a la composición familiar.
Explicó que el diseño garantizará un máximo de tres personas por habitación y mantiene, como mínimo, la cantidad de cuartos de la vivienda original.

Detalló que las casas incluyen sala-comedor, cocina, lavandería, depósito, portal y áreas exteriores, además de sistemas de agua potable, captación de lluvia y opciones de energía solar o convencional.
“Tendrán acceso a agua segura, porque se van a construir acueductos para las comunidades”, indicó. Además, las casas incluirán “un sistema de captación de agua de lluvia para fortalecer el abastecimiento” y responderán a las costumbres locales: “Las familias pidieron mantener el fogón de leña para conservar sus tradiciones”.
Recalcó que las propiedades serán entregadas con título formal y contarán con una garantía estructural de 10 años.
Apoyo integral y productivo
El plan contempla además, el acompañamiento psicosocial por hasta tres años, asistencia técnica para actividades agropecuarias durante e tres a cinco años, así como la entrega de insumos, semillas y apoyo para restablecer la producción agrícola o pecuaria que desarrollaban en su antigua localidad.

También incluye medidas de seguridad alimentaria, como la implementación de huertos familiares de 500 metros cuadrados y la entrega de aves de corral para autoconsumo y generación de ingresos.
Karina Vergara recalcó que el Marco de Compensación surge de un proceso participativo con las comunidades entre 2025 y 2026, y busca no solo compensar las pérdidas derivadas del reasentamiento, sino mejorar las condiciones de vida de las familias impactadas.
