Honesto, sincero, valiente y muy respetuoso de las instituciones democráticas. Así recuerda el ex mandatario panameño, Aristides Royo (1978-1982), al expresidente del gobierno de España, Adolfo Suárez González, quien falleció el domingo a los 81 años de edad, tras una larga enfermedad neurodegenerativa.“Era un enamorado de los países de América, pero sobre todo confeso de su amor de España, para que esta nación viviera en democracia”, enfatiza Royo sobre Suárez, a quien le unió una amistad de varios años.En 1976, el rey Juan Carlos eligió a Suárez, un político procedente del régimen franquista, para dirigir la transición de la dictadura a la democracia, tras la muerte de Francisco Franco.Suárez desmontó las estructuras de la dictadura y, tras legalizar los partidos políticos, condujo al país a las primeras elecciones democráticas en junio de 1977.Royo contó una faceta poco conocida de Suárez: su papel en el traspaso del Canal de Estados Unidos a Panamá. Según Royo, el general panameño Omar Torrijos Herrera se comunicó telefónicamente con Suárez, para informarle su descontento por el rumbo que tomaban las negociaciones con Estados Unidos y pedir su consejo.Torrijos consideró que lo que entonces ofrecía Estados Unidos no era favorable para Panamá. El entonces presidente del gobierno español –siempre según el testimonio de Royo– le planteó a Torrijos que anunciara a Washington su retiro de la mesa de negociaciones.Así lo hizo el general y los estadounidenses cedieron en los puntos en conflicto. Finalmente, la negociación culminó con el compromiso de entregar la total administración de la vía acuática, el 31 de diciembre de 1999.“Sí supimos más adelante que Suárez había hablado con el Presidente de Estados Unidos para que ayudara a Panamá”, contó.El primer contacto personal de Royo con Suárez fue en abril de 1979, cuando realizó una visita oficial a España, como presidente de Panamá. Desde un principio congeniaron, animados por el hecho de que ambos son egresados de la Universidad de Salamanca.A partir de ese momento, Royo y su esposa Adela Ruiz –nacida en Oviedo– se frecuentaron con los Suárez en España. Los encuentros también se realizaron en la urbanización La Florida, en las afueras de Madrid, donde el político español tenía una casa.Las fuertes críticas a su gestión y la falta de apoyo llevó a Suárez a dimitir el 29 de enero de 1981. Royo lo invitó a Panamá, para que descansara con su esposa Amparo Illana. En el verano de 1982, el matrimonio visitó Contadora y las montañas de Chiriquí.El 31 de julio de ese mismo año, Royo renunció por presiones de la dictadura militar y fue remplazado por Ricardo de la Espriella; él alegó fuertes dolores de garganta. Seguidamente, fue designado embajador de Panamá en España, hasta 1985. Repitió como embajador en ese país de 1994 a 1996, en el gobierno del perredista Ernesto Pérez Balladares.“Me vi con él [Suárez] en varias ocasiones, también lo visite en su despacho de abogados, donde me di cuenta que lo único que era su mundo era la política”, recordó de aquella época.Resaltó el hecho de que Suárez nunca hizo alusiones despectivas a nadie. “Era un hombre que se batía en el terreno de las ideas”, concluyó.Con la enfermedad de Suárez –diagnosticado con Alzheimer hace 11 años–, se dejaron de frecuentar.
Royo recuerda el legado de Suárez en negociaciones de tratados del Canal
El Gobierno de Panamá expresó hoy sus condolencias por la muerte del expresidente del Gobierno español y valoró que “España ha perdido a un gran político y estadista”.
24 mar 2014 - 09:00 PM
