Con la crema y nata del boxeo panameño, familiares, amigos, simpatizantes y medios de comunicación fueron despedidos ayer los restos del boxeador Eusebio Pedroza en una abarrotada iglesia San Judas Tadeo.
Pedroza falleció el pasado viernes 1 de marzo, víctima de un cáncer, un día antes de cumplir los 63 años,
Los aplausos no se hicieron esperar durante la ceremonia, cuando el párroco enalteció a Pedroza señalando que había ganado la batalla en la tierra y que ahora había que pedir por su alma, para que consiga la gloria en el cielo.
Gente de todos los sectores de la capital se hizo presente ayer en la iglesia ubicada en Campo Lindbergh, para darle el último adiós al boxeador que dejó un legado en la división de los pesos pluma (126 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo, con sus 19 defensas exitosas en una división en la que reinó por siete años, entre 1978 y 1985, y que le valió el mote de escorpión.
Hilario Zapata
Habla Roberto Durán
“Los que estamos aquí somos más felices porque no estamos buscando nada, solo amor cariño y respeto por Pedroza”, señaló Roberto Mano de Piedra Durán en medio de aplausos durante su intervención después del acto religioso.
“Solo les quiero decir a ustedes, gente humilde, gente de pueblo, muchas gracias por venir a despedir a Pedroza, para que él se vaya feliz. Aquí hay un pueblo pobre y humilde que siempre lo va a llevar en su corazón”, recalcó el Mano de Piedra.
Antes de retirarse de la iglesia, Durán señaló que “Pedroza representó mucho para mí”, haciendo alusión a que después de él Pedroza era lo mejor que había pasado por el boxeo panameño.
Entre los tantos exboxeadores panameños que le dieron el último adiós al alacrán estuvieron algunos de los 30 campeones mundiales que ha tenido el boxeo panameño, entre ellos tres de los cinco panameños que han sido enaltecidos al Salón de la Fama de ese deporte: Roberto Durán, Hilario Zapata e Ismael Laguna. Los otros dos, ya fallecidos son Panamá Al Brown y ahora Eusebio Pedroza.
Laguna fue llevado a la iglesia en silla de ruedas.
Roberto Durán
En un lapso de la ceremonia Durán fue a abrazar a Laguna y parte del público aprovechó para tomarles fotos y tomarse fotos con los dos.
Por momentos el párroco tuvo que pedir a los presentes que se sentaran para proseguir con el acto religioso, igual que a la hora en que el hijo de Pedroza iba a leer un recuento de su padre.

Habla Zapata
Por su parte, Hilario Zapata señaló que es difícil que en Panamá vuelva a salir otro Alacrán Pedroza.
“Le soy franco, le voy a decir los tres mejores campeones que Panamá ha tenido: Roberto Durán, Eusebio Pedroza y este servidor”, indicó Zapata. “Y pasarán muchos años para que salga uno similar a nosotros tres”.
Zapata precisó que en Panamá falta mucho. “Sobre todo disciplina y respeto. También temple en los entrenadores, porque hoy día a los boxeadores los crecen, los suben, y cuando están arriba se creen los mejores del mundo y los entrenadores les hacen los entrenamientos que el boxeador quiere que se le haga”.
Zapata recordó que Pedroza le enseñó algunos trucos en el comienzo de su carrera.
“Me enseñó a amarrar, porque yo me enredaba mucho. Y él me enseñó cómo tenía que salirme cuando me amarraban. Me enseñó parte de lo que sabía”, apuntó.

