El servicio de la deuda acumulado hasta septiembre llegó a $2,691.2 millones, cifra que representa un aumento de $398.9 millones si se compara con los $2,292.3 millones destinados al servicio de la deuda en el mismo periodo del año anterior, según los reportes más recientes de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El servicio de la deuda se divide en dos componentes: el pago de capital o principal de la deuda y los intereses y comisiones generados por la misma. A pagos de principal, en el periodo entre enero y septiembre se destinaron $1,616 millones, un aumento de $310 millones respecto a los $1,306 millones gastados un año antes. Normalmente, cuando se acercan vencimientos de capital, el MEF refinancia esa deuda a través de nuevas emisiones. Actualmente, Panamá disfruta de un buen acceso a los mercados y se puede beneficiar de refinanciamientos a tasas más bajas debido a las condiciones de los mercados internacionales y por la calificación de grado de inversión que ostenta el país.
Por otra parte, el gasto en intereses, que se costea a través del presupuesto del Estado, ascendió a $1,075.1 millones, cifra que supone un aumento de $88.9 millones respecto a los $986.2 millones gastados un año antes. La factura de los intereses crece de la mano del saldo de la deuda, que al 30 de noviembre sumaba $30,370.4 millones.
Los indicadores de riesgo reflejan que la deuda de Panamá sigue estando entre las más seguras de la región. El indicador EMBIG Panamá, que mide la prima de riesgo que reclaman los inversionistas para comprar deuda de un país emergentes respecto de la de Estados Unidos, considerada la más segura, se ubicó en 139 puntos básicos (pbs) al cierre de septiembre de 2019, no registrando variación al compararse con el cierre de junio de 2019.
En el cotejo regional, la prima de riesgo de Panamá solo está por encima de la de Perú (131 pbs), iguala a la de Chile (139 pbs) y es inferior a Uruguay (177 pbs), Colombia (183 pbs), Brasil (239 pbs) y México (317 pbs). Cuanto mayor es el indicador, más riesgosa se considera la deuda. La Dirección de Financiamiento Público señaló en su reporte que “estos resultados nos demuestran que a pesar de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la desaceleración del crecimiento económico mundial y las crisis políticas regionales, la República se sigue posicionando como un país atractivo en materia de inversión dada su estabilidad política, económica y el uso del dólar como moneda de curso legal”.
