A partir del 1 de julio, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) dispuso que en todos los remolcadores que se utilicen en la vía interoceánica solo habrá un capitán, incluidos los que asisten a los buques neopanamax, decisión que no fue bien recibida por la Unión de Capitanes y Oficiales de Cubierta (UCOC).
La medida, según la ACP, busca normalizar las operaciones en el tercer juego de esclusas, luego de cumplir más de dos años de operaciones, tiempo durante el cual el personal se ha “familiarizado” con el nuevo servicio.
Desde el 26 de junio de 2016, se han hecho más de 3 mil 800 tránsitos de buques neopanamax y 7 mil 600 esclusajes en el Canal ampliado, informó la ACP.
La disposición fue comunicada por el vicepresidente ejecutivo de Operaciones del Canal, Esteban Sáenz, a la UCOC, que agrupa a unos 142 capitanes.
Este segundo capitán que presta sus servicios en los remolcadores para asistir a los neopanamax, recibe el pago como horas extraordinarias luego de completar su jornada de trabajo. De acuerdo con información de la ACP, este pago extra por el segundo capitán representa aproximadamente $6 millones al año, incluyendo las prestaciones laborales.
El segundo capitán, al igual que el tercer marino (ya removido de sus funciones en los remolcadores), lo incluyó la ACP desde junio de 2016, cuando comenzó operaciones el Canal ampliado, como un mecanismo para asegurar la curva de aprendizaje en las nuevas esclusas.

Para UCOC, la decisión de la ACP confirma que el trasfondo de eliminar el tercer marino, fue manipulado con la firme intención de eliminar al segundo capitán de la operación del Canal ampliado, “con lo que entendemos, claramente, que el propósito de la administración busca llevar al mínimo, la seguridad operativa de la vía interoceánica”.
Para este gremio, el segundo capitán a bordo no obedece a un tema de “familiarización”; sino a una necesidad operativa por la fatiga, jornadas extendidas producto de la falta de capitanes para asistir al tránsito de buques por ambas vías.
Sin embargo, la administración recalcó que espera que la normalización de la tripulación de los remolcadores contribuirá a un tránsito seguro, continuo, eficiente y rentable, reafirmando la responsabilidad de garantizar un servicio ininterrumpido por el Canal.
