El caso de corrupción de Odebrecht no solo dejó en evidencia la vulnerabilidad institucional en varios de los países donde se dio -como Panamá-, sino que afectó tanto a las entidades directamente involucradas como a las perspectivas económicas, apuntó ayer la agencia de calificación Moody’s.
Moody’s advirtió esto ayer en un estudio sobre el impacto de los riesgos políticos en América Latina para los emisores de deuda. Y, aunque Panamá logró buenos resultados en el informe, el caso de Odebrecht sí afectará al desempeño de su producto interno bruto (PIB).
El pasado mes de mayo, la agencia rebajó la proyección del crecimiento económico de Panamá para este año de 5.9% a 5.4%. La reconsideración de Moody’s se basó en la terminación del contrato para la ejecución de la hidroeléctrica Chan 2, que fue adjudicada a Odebrecht en la pasada administración y que suponía una inversión de mil millones de dólares.

Sobre el riesgo a los emisores de deuda latinoamericanos, Moody’s hace hincapié en que los riesgos políticos amenazan también a las reformas y las condiciones financieras de los países.
Gersan Zurita, vicepresidente sénior de Moody’s, dijo que “la incertidumbre política incrementa las primas de riesgo y afecta adversamente las valoraciones de capital y bonos, generando volatilidad del tipo de cambio”.
Venezuela y Argentina fueron los países con niveles altos o medios de susceptibilidad a dichos riesgos.