El presidente de la República, Juan Carlos Varela, debe designar a tres directores de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) a quienes se les vence el plazo en marzo de 2019, tres meses antes de que el gobernante culmine su periodo presidencial.
Se trata de los relevos de José A. Sosa, Marco Ameglio y Nicolás Corcione, a quienes se les culmina su nombramiento de nueve años, tras la designación en 2010 por el expresidente Ricardo Martinelli.
Corcione no asiste a las reuniones de la junta directiva de la ACP desde el 10 de agosto pasado, según los registros de la institución.
Junto con Henri Mizrachi, a quien se le vence el periodo en 2022, Corcione es requerido por la Fiscalía Primera contra la Delincuencia Organizada como parte de las investigaciones por la posible comisión del delito de blanqueo de capitales en el denominado caso New Business, relacionado con el supuesto uso de fondos públicos para comprar la Editora Panamá América, S.A. (Epasa).
Con las designaciones que debe hacer el presidente en la directiva de la ACP, antes de retirarse, habrá seis miembros nombrados por Varela y tres designados por Martinelli. Los otros dos integrantes de la junta directiva del Canal son de libre remoción: el director que nombra la Asamblea Nacional, cargo que en este momento ocupa Elías Castillo, y el presidente de la junta directiva, que le corresponde al ministro para Asuntos del Canal, de la administración de turno, y que en estos momentos es Roberto Roy.
Representantes de la sociedad civil han advertido que en las próximas designaciones que haga el Ejecutivo para ocupar puestos en la directiva del Canal debe tener en cuenta el perfil y la solvencia moral de los candidatos, para evitar que en el futuro sean señalados o investigados por supuestamente haber cometido hechos ilícitos.
INFORME PENDIENTE
Luego de oficializarse que ni Mizrachi ni Corcione asisten a las reuniones de la ACP, el presidente Varela dijo que solicitaría a la Dirección de Asesoría Legal de la Presidencia los detalles de cuál es el procedimiento para evaluar si ambos directores podrían ser removidos del cargo.
Este diario consultó a la Presidencia de la República respecto al estatus de este trámite, pero se indicó que aún no se ha preparado el informe.
Roy, en calidad de presidente de la directiva de la ACP y ministro para Asuntos del Canal, informó que pese a la inasistencia de estos dos directores, la junta ha continuado sus reuniones con normalidad.
Como ejemplo citó el caso de la última reunión, en la que se aprobó el aporte de mil 650 millones de dólares al Estado de los excedentes del Canal.

Se desconoce el paradero de Corcione y Mizrachi, mientras la Fiscalía solicitó una alerta roja a la Interpol para detenerlos y conducirlos.
PROCEDIMIENTO
Los directores del Canal de Panamá los nombra el presidente de la República y luego son ratificados por la Asamblea Nacional.
Igualmente, para removerlos del cargo, se requiere la aprobación del presidente con el Gabinete y luego los diputados de la Asamblea Nacional.
Sin embargo, la junta directiva no puede tomar ninguna decisión de remoción de alguno de los directores.
Fuentes vinculadas al Canal dijeron que este procedimiento se aprobó justamente para evitar que fuera utilizado como mecanismo político para remover a alguno de los directores.
En un principio, los directores fueron nombrados de manera escalonada, con tres años de diferencia, para que la designación de los nueve no coincidiera con un solo gobierno. Es por ello que a cada administración presidencial le corresponde designar por lo menos a tres o seis como máximo, pero en ningún caso a la totalidad de la directiva.
2019, AÑO DECISIVO
En octubre de 2019 también vence el plazo de siete años del administrador del Canal, Jorge Luis Quijano, aunque la ley establece que puede ser reelegido en el cargo por un periodo adicional.
Quijano ingresó como administrador del Canal el 3 de septiembre de 2012 por un periodo de siete años y reemplazó a Alberto Alemán Zubieta, quien estuvo en este cargo por 16 años.
El actual administrador empezó a trabajar en el Canal en 1975 y fue ocupando distintos puestos de jefatura y dirección dentro de la institución, entre ellos el de director de programas y proyectos, justo cuando se iniciaba la construcción del tercer juego de esclusas. Entre sus principales retos, a Quijano le tocó lidiar con los primeros años de construcción de la ampliación, cuando incluso hubo un paro laboral.