De las 28 economías latinoamericanas analizadas por el Banco Mundial, sola una reportará crecimiento en 2020. El resto de la región fue arrasada por la pandemia respiratoria del coronavirus (Covid-19).
Según las proyecciones del BM solo Guyana terminará el año con un sorprendente crecimiento de 23% y es que la nación sudamericana continúa encontrando nuevos campos petroleros que han llamado la atención de las mayores extractoras del mundo.
Con excepción del pequeño país, el resto de la región se desplomará un 7.9%, siendo las naciones que dependen en gran parte del turismo como Santa Lucia, Belice y Bahamas, que se contraerán un 18%, 17% y 14%, respectivamente.
Panamá
Para la economía istmeña el Banco Mundial proyecta que la contracción del producto interno bruto (PIB) será del 8.1%, la más elevada en los últimos 20 años, y es que a raíz de la pandemia respiratoria, gran porcentaje de los sectores económicos permanecieron cerrados por más de 4 meses.
En abril pasado el BM estimó que la caída sería del 2%, pero en ese momento se desconocía la magnitud que tendría el virus sobre la economía panameña.
“Sin contar al turismo, el resto de los sectores tienen oportunidad de crecer”.
Felipe Chapman, economista y socio de la firma Indesa
La estimación está cerca del pronóstico que mantiene el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que espera un retroceso del producto interno bruto (PIB) del 9% para 2020.
La proyección del BM y el MEF son las más optimistas que se han realizado en las últimas semanas.
En el caso de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura prevé una caída de 12.5%; el Colegio de Economistas de Panamá se mueve en el rango entre 10% y 12% de contracción, mientras que la agencia de calificación de riesgo Moody’s y el banco estadounidense Bank of America apuntaron a una contracción de 10% en sus últimos informes.
Felipe Chapman, economista y socio de la firma Indesa, señala que al igual que el BM, espera un importante repunte de la economía para el próximo año. Señala que excluyendo el turismo, el resto de los sectores tienen oportunidad de mejorar en los próximos meses.
Para 2021 el BM estima un crecimiento del 5.3% y 3.8% en 2022.
En cuanto a la estrategia que debe seguir el Gobierno, considera que debe mantenerse la lucha contra el coronavirus y el apoyo a los grupos más afectados económicamente.
“Hay que reasignar y priorizar uso de los recursos públicos, con el objetivo de reducir efectos de la pandemia y facilitar la reactivación económica. Facilitar es una palabra clave, pues intervenir en mercados obstaculizará la recuperación económica. Pagar todas las cuentas pendientes con proveedores, dando prioridad a Pymes y además eliminar gastos injustificados en crisis”, detalló el economista.
En agosto Panamá comenzó el proceso gradual de reactivación de los principales sectores económicos como la construcción, venta de autos, restaurantes y este lunes 12 de octubre el turismo y la aviación comenzarán el largo proceso de recuperación.
El BM proyecta para 2021 una recuperación del 5.3% del PIB panameño, superando los cálculos del MEF que prevé un avance de 4.5%. Para 2022 el crecimiento sería de 3.8%.
Deuda en aumento
En su informe, la entidad financiera reconoce que los países de la región se vieron en la necesidad de incrementar sus niveles de deuda para implementar apoyos sociales para paliar en cierta forma el impacto económico del coronavirus, pero advierte que los gobiernos deberán hallar la manera de retomar la senda del equilibrio fiscal.
“Se deben reorientar los impuestos y el gasto público para apoyar la creación de empleo, la prestación de servicios y el desarrollo de infraestructura para colocar a la región de nuevo en una senda de crecimiento inclusivo y sostenible”, destaca la entidad financiera.
Pese al panorama adverso, el BM indica que hay señales que hacen pensar que el impacto económico de la pandemia podría ser menos grave.
“El comercio mundial de bienes regresa a niveles anteriores a la crisis y los precios de las materias primas se han mantenido relativamente bien. Luego de una caída inicial abrupta, las remesas en general son mayores que hace un año. Y son pocos los países que no pueden acceder a los mercados financieros internacionales. Las políticas económicas deberían apuntar a aprovechar estas oportunidades”, explica el informe.
