Tributos

Contribuyentes tendrán más tiempo para pagar impuestos

Contribuyentes tendrán más tiempo para pagar impuestos
Impuestos retenidos, como en el caso de los trabajadores asalariados, quedan exceptuados. Archivo

Los contribuyentes tendrán un plazo de 120 días (cuatro meses) para pagar las obligaciones tributarias que se vayan venciendo en este periodo y que sean competencia de la Dirección General de Ingresos (DGI).

Quedan incluidos los impuestos nacionales directos e indirectos, las tasas y las contribuciones especiales.

Alivio para pequeñas y medianas empresas

Las pequeñas y medianas empresas tienen una exoneración de dos años desde su registro en el pago del impuesto sobre la renta. El decreto aprobado ayer extiende un año más la exoneración para aquellas empresas que se les venciera el beneficio en 2019 o 2020.

La medida fue adoptada por el decreto ejecutivo 251, publicado ayer 24 de marzo en Gaceta Oficial.

Se trata de una suerte de moratoria de cuatro meses, que permitirá a los contribuyentes pagar sus obligaciones en ese plazo sin incurrir en recargos ni intereses.

Por ejemplo, el 30 de abril vence el primer cuatrimestre de pago del impuesto de inmuebles. Habitualmente, si no se cumple con el pago en ese plazo, a partir del 1 de mayo se va generando un recargo que crece con el tiempo. Con la medida adoptada ayer por el Gobierno, no se generarán recargos por los próximos cuatro meses.

De esta medida están exceptuados los impuestos que se retienen en la fuente. Por ejemplo, el impuesto sobre la renta que el empleador retiene al trabajador y remite a la DGI.

Se entiende que si la relación laboral se mantiene, el trabajador puede seguir pagando sus obligaciones.

De igual forma, quedan exceptuados el impuesto sobre la renta retenido a no residentes, el impuesto de transferencia de bienes muebles y servicios retenido por agentes locales, por el Estado y a no residentes, el impuesto de dividendos y el impuesto de inmuebles que retiene el banco en la cuenta bancaria designada por el cliente.

Esta es una de las medidas adoptadas para aliviar la carga fiscal de los contribuyentes, que pueden haber visto afectado su nivel de ingresos producto de la crisis del coronavirus.

Además, el decreto establece que el impuesto a pagar la declaración estimada de la renta del presente ejercicio podrá ser hasta un 30% menor al generado el año anterior. Habitualmente, las empresas deben hacer una estimación de resultados igual o superior al ejercicio anterior en lo que se conoce como la declaración estimada. En este caso, dadas las circunstancias excepcionales, se permitirá a los contribuyentes que su declaración estimada sea menor a la del ejercicio anterior.

El impuesto estimado deberá ser pagado en dos partidas en 2020, el primero en septiembre y el segundo en diciembre. Habitualmente, se hace en tres partidas.

*Esta nota se modificó el miércoles 25 de marzo a las 7:22 a.m. En una versión anterior decía que el plazo para pagar los impuestos sin recargo ni intereses sería de seis meses.


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