Digicel, que opera en Panamá desde 2008 como una de las cuatro prestadoras de telefonía móvil, presentó el pasado 19 de octubre una denuncia ante la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) por supuesta concentración ilegal de mercado tras el acuerdo por el cual Cable & Wireless Panamá (CWP) adquiere a la empresa Claro Panamá.
La denuncia se fundamenta en la Ley 45 de 2007 que creó la Acodeco y que entre sus competencias le atribuye investigar y verificar la comisión de prácticas monopolísticas, anticompetitivas o discriminatorias por las empresas que prestan los servicios públicos.
Según la denuncia, la concentración resulta ilegal “porque tiene como efecto crear un duopolio, ya que permitirá al agente económico que resulte de aquella, impedir el crecimiento de nuestra mandante como prestadora del servicio público de telefonía móvil”. Con ello, añade, “logrará su desplazamiento lo que le permitirá fijar el precio de sus servicios de forma abusiva así como a incurrir en prácticas colusorias”.
La telefonía móvil comenzó en Panamá en 1996 con BellSouth (después Movistar y ahora Tigo). En 1997 inició CWP y en 2008 ingresaron al mercado Digicel y Claro. Hasta diciembre de 2020, habían 5.7 millones de números móviles activos.
El acuerdo para adquirir Claro Panamá, S.A. por $200 millones fue aprobado en septiembre pasado por la junta directiva de CWP; transacción sujeta a la verificación de Acodeco, según la Ley 36 del 5 de junio de 2018 que permite y regula la concentración económica entre dos operadores móviles.
Consultada sobre esta denuncia, CWP dijo que las cuatro empresas estuvieron de acuerdo con esta legislación “y en su momento hicieron una gran docencia en los medios y explicaron los detalles y beneficios de esta ley de consolidación del mercado móvil en Panamá”.
Desde entonces, señaló CWP (en la cual el Estado tiene el 49% de las acciones), cualquiera de los 4 operadores pudo haber iniciado el proceso de negociación para solicitar que se diera esta consolidación.
Detalló que una de las razones por la que los países aprueban este tipo de legislación, se debe a que es una industria que requiere inversiones multimillonarias para tener la tecnología de punta que requieren los clientes. La consolidación del mercado móvil también ha ocurrido en Europa, Asia y Estados Unidos donde han pasado de 4 a 3 operadores.
Para CWP, en el mercado panameño seguirán 3 operadores “muy respetables y con seguridad todos seguirán invirtiendo en redes, en productos y servicios a la medida de las necesidades de los clientes y con ofertas muy competitivas para todos. Los clientes tendrán la posibilidad de elegir el operador que le ofrezca lo mejor y al mejor precio”.
Según CWP, con el acuerdo se beneficia el Estado como accionista, pero también los clientes porque se harán más inversiones en infraestructura.
Tras el acuerdo, Acodeco se encuentra revisando y verificando toda la información de la transacción para luego pronunciarse.
Se informó que no hay un tiempo específico para ello, pero se estima pueda pronunciarse en los próximos meses. Luego de la aprobación y verificación por Acodeco, le corresponde a la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), tramitar ante el Consejo de Gabinete, la modificación del contrato de concesión de Claro Panamá a fin de ceder estos derechos y obligaciones a CWP.

