La paralización de la actividad económica como consecuencia de los esfuerzos por contener el coronavirus ha impactado la generación de ingresos del Gobierno. En los meses de marzo y abril, la recaudación fue $562.7 millones inferior a lo que se había presupuestado. En concreto, en marzo los ingresos se quedaron $308 millones por debajo de lo previsto y en abril también se recaudaron $254.7 millones menos.
El titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Héctor Alexander, señaló ayer en una conferencia de prensa virtual que se espera que durante el resto del año la generación de ingresos siga estando considerablemente por debajo de lo previsto. Aunque se vaya produciendo gradualmente una recuperación de la actividad, las empresas estarán afectadas y tratarán de llegar a arreglos de pago con el fisco. Además, la Dirección General de Ingresos está concediendo mayores plazos para el pago de impuestos.
En este contexto, el Gobierno ha efectuado una modificación en la asignación de partidas en el presupuesto. Ha restado unos $500 millones en gasto de funcionamiento, que incluye el congelamiento de 10,420 puestos vacantes, es decir, posiciones que no se van a llenar, así como el aplazamiento de inversiones valoradas en $1,500 millones.
Esos fondos serán asignados a cubrir las necesidades sanitarias y económicas causadas por el virus.
El MEF calcula que el déficit fiscal del Gobierno Central podría llegar hasta $5,713 millones, cifra que representaría un 8.8% del producto interno bruto (PIB) proyectado para el cierre del año, unos $64,922.9 millones, teniendo en cuenta la previsión de que la economía decrecería 2%.
El balance del Gobierno Central se consolida con el resto de entidades descentralizadas, principalmente con la Caja de Seguro Social (CSS), para calcular el déficit del sector público no financiero, que está regulado por la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.
Para este año, la norma establecía un límite de 2.75% del PIB. Consultado sobre la proyección de déficit del sector público no financiero, Alexander dijo que se debe afinar el cálculo porque se trata de una situación en desarrollo, pero adelantó que “el déficit será un múltiplo de lo que permite la ley”.
Con la declaración de emergencia nacional, se suspenden los límites de déficit establecidos en la ley.
Como las finanzas de la CSS también se han visto afectadas, podría darse la situación de que el déficit del sector público no financiero sea incluso mayor al proyectado para el Gobierno Central. Para cubrir el déficit, el MEF recurrirá a la contratación de deuda, que se sumará a los bonos y préstamos contratados hasta la fecha. Alexander adelantó que se negocian nuevas facilidades con organismos multilaterales por, al menos, $1,000 millones.
