Los equipos fiscales que utilizan los negocios para la emisión de facturas deben estar preparados antes del 1 de junio de 2021 para transmitir la información que generan a la Dirección General de Ingresos (DGI).
Se trata de una exigencia aprobada originalmente por el decreto ejecutivo 114 de enero de 2020, pero que ha sufrido varias postergaciones, en parte por la pandemia del nuevo coronavirus.
El pasado mes de diciembre se extendió la entrada en vigor de la obligación hasta el 1 de junio de 2021 y en enero se determinaron los requerimientos técnicos que deben contener los equipos fiscales utilizados.
El equipo debe tener capacidad para trasmitir los datos en línea a la plataforma de la DGI.
Rubén Caballero, analista del Departamento de Sistemas de Información Tributario, explicó que algunos equipos, los más modernos , se podrán adaptar simplemente con una actualización del programa informático o software; en otros casos habría que instalar un dispositivo interno en el equipo; y, en otros, un dispositivo de comunicación externo.
La DGI reconocerá al contribuyente un crédito fiscal por un monto equivalente al 100% o hasta $400, el que sea menor, con base al valor cada equipo fiscal, dispositivo de comunicación o componente de transmisión de datos que sea comprado e instalado.
La DGI está en fase de homologación con los distribuidores para determinar qué tipo de adecuación requieren los equipos que están en el mercado y el usuario se comunicaría con su distribuidor para saber qué tipo de actualización requiere su equipo.
El decreto establece que el usuario debe mantener el servicio de internet que permita la operación del sistema. El negocio que no tenga este servicio tendría que contratarlo y eso no sería reconocido en un crédito fiscal, pero sí entraría como gasto deducible, señaló José César, abogado de Recaudación de la DGI.
El abogado señaló que la entidad tiene la facultad para reglamentar la implementación gradual de la medida por áreas o por industrias y recordó que por ejemplo en Darién no se ha implementado el uso de equipo fiscal por ser un área de difícil acceso.
Luis Padrón, presidente de la Asociación Nacional de Comerciantes, dijo que aunque se reconozca el gasto en créditos fiscales, en estos momentos los comerciantes no están pensando en la modificación de sistemas ni en la compra de equipos fiscales, sino en rescatar los negocios, sumidos en una grave crisis. Dada la incertidumbre actual, el empresario recomendó que la medida se postergue hasta el próximo año.
La DGI también avanza en el proceso de implementación de la factura electrónica. Luego de la ejecución de un plan piloto, el siguiente paso sería la masificación voluntaria de la facturación electrónica a partir de junio de 2021. Para esto se contará con la figura del Proveedor de Autorización Calificado (PAC), proveedores que darán soporte a los clientes, realizarán la autorización de los documentos electrónicos y una continuidad del servicio. “Esperamos que el mercado se regule solo y que sea libre oferta y demanda... Así como existen distintos proveedores de equipo fiscal o de impresión de libretas, también el contribuyente puede optar por seleccionar el proveedor certificado que mejor le acomode como tal”, dijo Lian Vásquez, jefa de Factura Electrónica.
La DGI trabaja en el proceso de evaluación, calificación y autorización de los proveedores autorizados para que estos puedan posteriormente trabajar con los contribuyentes.
La entidad anunció también que pondrá a disposición un “facturador gratuito del sistema de factura electrónica” con el que el contribuyente podrá generar facturas y otras funciones desde su computadora o dispositivo móvil.
