Los ingresos corrientes cerraron en 2019 en $8,098 millones, cifra que representa una caída de $645 millones al compararse con el año anterior, según un informe preliminar de la Dirección General de Ingresos (DGI).
El comportamiento de los ingresos se fue debilitando con el avance del año. A mediados del ejercicio, en junio de 2019, la caída en relación al mismo periodo del año anterior era de $167 millones o 4.7%.
La brecha se incrementó en la segunda mitad del año, especialmente en noviembre y diciembre, que registraron caídas de 20.8% y 7.9%, respectivamente. Esto, a pesar de que para entonces ya estaba en vigor la moratoria que permite a los contribuyentes pagar las deudas pendientes con el fisco sin incurrir en recargos e intereses.
El pasado 30 de enero, la DGI anunció que en ese momento, entre dinero efectivamente desembolsado y arreglos de pago, la moratoria había generado $103 millones.

Este periodo de amnistía, que según la DGI no se repetirá en esta administración, concluirá el 29 de febrero.
La principal fuente de recursos del Gobierno son los ingresos tributarios, pagados por las empresas y las personas que generan ingresos en el país. En 2019, esta recaudación llegó a $5,344 millones, $333 millones o 5.9% menos que en 2018.
Cayeron tanto el impuesto sobre la renta que pagan las personas naturales ($1,134 millones, un 4.9% menos), como el impuesto sobre la renta aplicado a las empresas ($902 millones, un 5.4% menos).
Notable fue la caída del impuestos de inmuebles, que pasó de $208 millones a $134 millones, una baja de $74 millones o 35.7%. Este impuesto es una de las fuentes de ingresos de los municipios, como parte del programa de descentralización de las administraciones públicas.
La caída en la recaudación es consecuencia de una rebaja en las tarifas que entró en vigor en 2019.
Entre los tributos indirectos, el impuesto sobre la transferencia de bienes muebles y servicios (Itbms) de ventas generó $981 millones, un 2.5% más que el año anterior, mientras que la misma tasa que se cobra por la importación de productos registró una caída de 9.2%.
Los ingresos no tributarios generaron $2,673 millones, un 8.1% o $234 millones menos que el año anterior.
Esto, a pesar de que el principal componente de estos ingresos corresponde a los aportes del Canal de Panamá en concepto de dividendos, que ascendieron a $1,217 millones, un 1.6% más que el año anterior, y en concepto de peajes y servicios, que sumaron $535 millones, un 4.7% más.
El ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, explicó ayer al término del Consejo de Gabinete que los ingresos para el ejercicio 2019 se habían sobreestimado.
En concreto, la variación entre lo presupuestado y lo efectivamente recaudado fue de $1,650 millones.
Esta situación provocó que se tuviera que efectuar un ajuste en el presupuesto de gastos.
Las partidas que se liberaron, explicó Alexander, sirvieron para darle vida presupuestaria a las cuentas por pagar que existían, pero que no habían sido registradas y que ascendían a $1,415 millones, sin incluir los $428 millones cancelados a la Caja de Seguro Social.
