La recaudación de ingresos corrientes entre enero y octubre fue de $5,460 millones, pero para este periodo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) había calculado $6,942 millones, es decir, $1,482 millones o 21.4% más de lo recibido.
A lo largo de 2019 se ha venido agrandando la diferencia entre lo presupuestado y lo efectivamente recaudado.
Consultado al respecto, Jorge Almengor, viceministro de Finanzas desde el pasado mes de julio, dijo que “tendríamos que haber sido realistas cuando se elaboró el proyecto de presupuesto de 2019. La estimación de ingresos no fue consecuente con las realidades que se preveían”, apuntó.
El viceministro destacó que en el caso del impuesto de inmuebles, a partir de este año se produjo una reducción en la base del impuesto por la entrada en vigencia de nuevas tarifas, algo que “debía haberse tomado en cuenta para la proyección de ingresos”.
La recaudación real acumulada hasta octubre estuvo $344.9 millones por debajo del año anterior, lo que pone presión sobre el déficit fiscal a fin de año.
No obstante, la aplicación de una moratoria fiscal y los buenos resultados de entidades públicas como el Canal de Panamá, pueden reducir la brecha en los dos últimos meses del año.
Con el objetivo de elevar la recaudación en los próximos años, el Gobierno tiene un plan para mejorar los procesos de pago a través de la digitalización. De esta forma, según Almengor, “la autoridad estará más al alcance de los contribuyentes, se generará una cultura de pago de impuestos, además de ser justos cuando los contribuyentes tienen derecho a una devolución”.
