La Bolsa de Valores de Panamá hizo ayer un toque de campana simbólico por la igualdad de género, una actividad que se viene celebrando en los últimos años y en el que ya participan 90 bolsas de todo el mundo.
La iniciativa pretende generar conciencia sobre la importancia de promover la equidad entre hombres y mujeres en las sociedades.
Según Olga Cantillo, vicepresidenta ejecutiva y gerente general de la Bolsa de Valores de Panamá, “la brecha se lograría cerrar en 100 años, así que todas las iniciativas deben ser reforzadas”.

Por su parte, la viceministra de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Erika Mouynes, dijo que en Panamá y en el mundo se han logrado avances en los últimos años, pero reconoció que queda camino por recorrer.
Citó, por ejemplo, que en la Asamblea Nacional la representación de la mujer no llega al 20% y destacó que todavía persiste la brecha salarial entre hombres y mujeres por desempeñar trabajos similares.
Para reducir la brecha, sugirió que Gobierno y sector privado deben trabajar de manera conjunta en educar a niños y niñas, elevar la inversión en mujeres y promover la mayor participación de mujeres en directivas.
Además de ser un tema de justicia, las compañías pueden tener mejores resultados con una combinación más equitativa de hombres y mujeres en sus directivas y posiciones gerenciales.
Mónica de Chapman, directora de Global Bank, señaló que hombres y mujeres son diferentes y, por lo tanto, su visión es complementaria y puede ser provechosa en la toma de decisiones de las corporaciones. A su juicio, es parte de la cultura que los hombres sean mayoría en las posiciones directivas, y ese paradigma se debe combatir a través de la educación.
Además, como destacó María Noel Vaeza, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, “en un 80% tomamos la decisión de consumo, por eso es importante incorporar la mirada de la mujer en los directorios”.
En un intento de ir reduciendo las distancias, Panamá aprobó una ley que obliga a instituciones del gobierno, empresas estatales, empresas de capital mixto y empresas reguladas, como las que operan en el sector financiero, a tener un 30% de mujeres en sus directivas para julio de 2020.
Inversión de género
Además de la educación, el necesario cambio cultural, la visibilización de modelos y la introducción cuotas, en la jornada también se abordó la importancia de promover la inclusión financiera de la mujer.
Jan Eskildsen, representante de BID Invest, habló del concepto de inversión con enfoque de género. Esto es la asignación de recursos a empresas que incentivan el desarrollo laboral de las mujeres, que respetan la equidad salarial o que están lideradas por mujeres. Es importante, apuntó, “introducir el ADN de la equidad en el recurso humano de las compañías”.
Panamá ha sido pionera en la región con productos financieros de este tipo. Banistmo hizo el año pasado la primera emisión de un bono de género en América Latina. Los títulos fueron adquiridos completamente por BID Invest y el producto de la emisión debe ser colocado en préstamos a pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres.
“El objetivo es que estas empresas tengan acceso a crédito y vayan creando un historial”, dijo Aimeé Sentmat, presidenta de Banistmo y de la Asociación Bancaria de Panamá, que invitó a otras entidades bancarias a lanzar productos de este tipo para conseguir un impacto mayor.
Sentmat explicó que no se trata de un capital semilla, ni está destinado a emprendimientos o startups. Es decir, la empresa debe estar operando. Tampoco es dinero gratis: el banco espera su retorno.
La buena noticia es que las mujeres pagan mejor sus préstamos que los hombres. Dicho de una manera más técnica, como comentó Eskildsen, “tienen un mejor comportamiento crediticio”, lo que implica en cierta forma una mayor capacidad para la gestión de las finanzas.
El mensaje de fondo es similar al que contiene aquella frase lapidaria de la exgerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, que fue recordada Mónica de Chapman: “Si en lugar de Lehman Brothers hubiera sido Lehman Sisters, el mundo sería diferente”.