La Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), espera el visto bueno del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a la reglamentación de la Ley 122 de 31 de diciembre de 2019 que amplía el alcance de los incentivos fiscales diseñados para estimular la inversión turística.
Así lo manifestó Iván Eskildsen, quien comentó que espera que la reglamentación esté vigente en los próximas semanas, ya que permitirá atraer capital hacia zonas del interior que necesitan, ahora más que nunca, la inyección económica debido al golpe que recibió el turismo de la pandemia respiratoria causada por el coronavirus (Covid-19).
La Ley 122 modificó el artículo 9 de la Ley 80 que establecía una exoneración del 50% en el pago del impuesto sobre la renta equivalente al monto destinado a la compra de bonos emitidos por empresas turísticas para financiar proyectos fuera del distrito capital.
La modificación aprobada por la Asamblea Nacional el año pasado aumenta la exoneración al 100% del monto invertido, pero establece que el beneficio será utilizado en dos partes.
Otro aspecto que modificó la Ley 122 fue la vigencia de la exoneración que había vencido en 2016 y ahora puede utilizarse hasta el año 2025. Con la Ley 80 se buscó fomentar la inversión fuera de la ciudad capital, donde existe una sobreoferta de cuartos, mientras que en el resto del país hay un déficit de proyectos habitacionales y de productos turísticos.
Las palabras de Eskildsen se dieron durante la versión digital del CADE 2020 para la región occidental del país que organizó la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede).
Durante el conversatorio, el administrador de la ATP, informó que además de los incentivos, se trabajará con un financiamiento otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo por un monto de 100 millones de dólares, que permitirá crear infraestructura turística en destinos como Bocas del Toro, Tierras Altas, Pedasí, Taboga, entre otros.
Igualmente, se avanza en la actualización del plan maestro 2007-2020, pero con una proyección al 2025 bajo un esquema de turismo sostenible vinculado a la riqueza cultural y natural del país.
Isabela Gormáz, de la comisión interinstitucional del Centro de Competitividad de la Región Occidental de Panamá, detalló los planes de inversión que se tienen pensado en esa zona como el desarrollo de Boca Chica que representaría una inversión de 10 millones de dólares.
