El Gobierno tendrá que enfrentar vencimientos de deuda por un total de $12,141 millones entre 2020 y 2025, según información del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Solo en 2020 se deberán pagar $1,930 millones de capital por deudas que vencen. Entre ellas, destaca un Bono Global que fue emitido en 2010 y que mantiene un saldo de $1,185 millones.
Álvaro Naranjo, financista
“Habitualmente, la deuda se refinancia y ahora gozamos de muy buenas condiciones, pero si los indicadores económicos se siguen deteriorando, puede tener efecto sobre la calificación de riesgo y la percepción de los inversionistas, lo que haría tener que refinanciar a tasas mayores”.
El ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, señaló recientemente que la mayor parte de los $1,300 millones que se emitieron en el mercado internacional el pasado mes de noviembre será utilizada para pagar en enero el vencimiento del Bono Global 2010.
En el calendario de pagos que deberá gestionar la actual administración destaca 2024, año electoral, cuando vencerán $3,228.9 millones.
Habitualmente, los gobiernos emiten nuevos títulos para pagar la deuda que vence, lo que se conoce como refinanciación.
Alexander adelantó que esta será la estrategia durante la actual administración. Por lo tanto, no se va a rebajar el saldo de la deuda.
El titular del MEF dijo que “la buena noticia” es el comportamiento de los mercados internacionales cuando Panamá ha salido a hacer emisiones.
El pasado mes de julio, la República emitió $2,000 millones, el mayor monto colocado en una sola emisión, y obtuvo tasas de interés de 3.160% para el tramo con vencimiento en 10 años y de 3.870% para el tramo que vencía en 40 años.
En ese momento, esas fueron las mejores tasas obtenidas por Panamá para emisiones con periodos de vencimiento similares.
El pasado mes de noviembre, el Gobierno salió a buscar $1,300 millones y los obtuvo con rendimientos de 2.83% y 3.60% para emisiones con vencimientos en 2030 y 2053, respectivamente.
Si estas condiciones se mantienen en los próximos años, el Gobierno podrá refinanciar su deuda con mejores condiciones.
No obstante, también se expone a que las circunstancias cambien y el mercado se haga más restrictivo.

El financista Álvaro Naranjo explicó que “habitualmente, la deuda se refinancia y ahora gozamos de muy buenas condiciones, pero si los indicadores económicos se siguen deteriorando, puede tener efecto sobre la calificación de riesgo y la percepción de los inversionistas, lo que haría tener que refinanciar a tasas mayores”.
Mientras, las tasas de interés de referencia marcadas por la Reserva Federa mantiene una tendencia a la baja. En su última reunión del año, el comité de política monetaria de la entidad mantuvo las tasas en el rango de entre 1.5% y 1.75% fijado tras un recorte en octubre.
Naranjo apuntó que, aunque ahora no se vislumbre, también existe el riesgo de tipo de interés. “Puede que en un futuro, cuando se necesite refinanciar la deuda, las tasas estén mas altas”, apuntó el financista.
Intereses
La mayor contratación de deuda en los últimos años tiene un efecto directo en los niveles de gasto del Gobierno.
Según información mostrada por Alexander, entre 2004 y 2018, el Gobierno ha destinado $12,526 millones en intereses generados por la deuda pública.
En el año 2004, los intereses pagados fueron de $672 millones, mientras que el año pasado, la cifra ascendió a $1,155 millones.
El pago de intereses es una de las primeras obligaciones que se incluye anualmente en el presupuesto. El aumento del pago de intereses, planilla y subsidios abultaron el gasto operativo del Estado en los últimos años, limitando los niveles de ahorro del Gobierno. Alexander señaló que cuanto mayor sea el ahorro, mayor es la capacidad de inversión del sector público.
