La Zona Libre de Colón (ZLC) tiene un nuevo frente de batalla. Además de las pérdidas provocadas por la pandemia respiratoria del coronavirus (Covid-19), que hizo caer el valor de las transacciones en 32.9% hasta los 5 mil 135 millones entre enero y mayo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) recortó el presupuesto a la administración de la ZLC y, al mismo tiempo, aumentó los aportes que debe dar en conceptos de dividendos para 2021.
Dentro del presupuesto del próximo año, la administración de la ZLC proyectaba una transferencia de 8 millones de dólares en concepto de dividendos, pero el MEF incrementó el monto a 13 millones de dólares, cifra similar a la de otros años.
Giovanni Ferrari, gerente general de la ZLC, solicitó a los diputados de la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional que se reconsidere el presupuesto asignado para el próximo año, ya que, de otra forma, no podrá cumplir con los compromisos adquiridos con el Ejecutivo.
Para 2021, la ZLC había solicitado un presupuesto cercano a los 50 millones de dólares, de los cuales poco más de 14.1 millones de dólares se destinarían a inversión, pero el MEF recortó esa partida a 9.1 millones de dólares, mientras que en funcionamiento el ajuste fue de 2.5 millones de dólares. “Podemos hacer el sacrificio en el gasto de funcionamiento, pero hay inversiones prioritarias que se necesitan para mejorar la operación de la zona franca”, comentó Ferrari.
Bioseguridad contra el coronavirus
De acuerdo con la resolución 856 del 4 de septiembre emitida por el Ministerio de Salud, las empresas que operan en zonas francas y que retomarán actividades desde el lunes 7 “proveerán a sus trabajadores los implementos de bioseguridad, tales como gel alcoholado, mascarillas, guantes, entre otros indispensables, según los protocolos y normas emitidas sobre esta materia por la autoridad sanitaria.
Entre los planes para el próximo año, la mayor inversión iría a la recuperación del edificio que se compró para la administración de la ZLC, pero que se incendió en 2016. En esta estructura se invirtieron 10 millones de dólares, pero en palabras del gerente general, el mismo presenta un alto deterioro producto del fuego y el paso de los años. Para comenzar con la recuperación del inmueble, en el presupuesto de 2021 se asignó una partida de 4 millones de dólares.
Otro proyecto que sería atendido el próximo año es la estación de bombeo de agua, ya que uno de los principales problemas de la ciudad de Colón es el abastecimiento de agua potable, situación que se agrava cuando el Cuerpo de Bomberos intenta detener un incendio. Según Ferrari, en los últimos años los incendios han dejado pérdidas por más de 100 millones de dólares a las empresas de la zona franca. Adicional a esto, la gerencia espera resolver los daños en algunas secciones del muro perimetral, lo que facilita la entrada al recinto de personas que se dedican a vandalizar las instalaciones, incrementando así los niveles de inseguridad en el área.
Entre los proyectos que quedarían sin fondos está la construcción del complejo para realizar ferias y eventos comerciales, así como el aporte al que se comprometió la ZLC para apoyar con la construcción de un centro educativo en la provincia.
Ferrari destaca que es el momento para que la provincia de Colón cuente con un recinto dedicado a realizar ferias de índole comercial, agropecuaria, industrial y logística, que son los pilares de la región.

Panorama incierto
En los últimos años, la ZLC ha generado ingresos anuales por aproximadamente 50 millones de dólares. Al ser una entidad que genera los fondos para su presupuesto de operación y de inversión, la llegada de la pandemia respiratoria representará un golpe directo en sus finanzas. La Covid-19 afectó las fábricas chinas, origen principal de los productos que reexporta la zona franca, y ahora los principales mercados que son atendidos desde Colón permanecen cerrados.
Aunque acepta que proyectar una cifra -a esta altura del año- sobre el impacto que tendrá la pandemia en las finanzas de la ZLC quizás no refleje la magnitud del problema, Ferrari se aventuró a señalar que es probable que los ingresos estén cerca de los 35 millones de dólares, dejando un déficit de 15 millones de dólares.
En cuanto a la recuperación de la actividad comercial, el gerente de la zona franca manifestó que es poco probable que en 2021 se alcancen los números reportados en 2019 y comentó que no será hasta 2022 que posiblemente se note una estabilización comercial. “Yo no creo que todas las empresas vayan a abrir este lunes, porque tienen que convocar al personal que está en suspensión de trabajo”, dijo.
“Lo que hemos hecho como administración es fomentar los contactos con posibles compradores, y en la rueda de negocios que realizamos el 26 de agosto se lograron 500 citas de negocios, 200 más de las estimadas, y se logró que 80 compañías promocionaran sus productos y servicios”, indicó Ferrari. Para fin de mes se realizará una segunda rueda de negocios, pero ahora será de dos días, en la que se buscará establecer nuevos representantes de las empresas instaladas en la zona libre, en los países de la región.
Sobre la reapertura del complejo comercial a partir de mañana 7 de septiembre, Edwin Chen, presidente de la Asociación de Usuarios (AU) de la ZLC, señaló que será un proceso paulatino, porque hay un tema de proveedores técnicos que ahora tienen que retomar sus actividades. Comenta que el gremio estima que un 20% de las mil 600 empresas abrirá sus puertas, pero confía que con el pasar de los días y semanas este número aumente. Ante la pregunta de si la AU tiene un estimado sobre el movimiento comercial que podría registrarse en los próximos meses, Chen reconoció que es complicado hacer un cálculo, pero señaló que el sentir de los empresarios es que si llegan a fin de año, habrán ganado.
Por el momento, los empresarios de la zona franca continúan enfocados en los mercados que históricamente han impulsado el movimiento comercial, como Colombia y Venezuela (a pesar de su situación económica y política), las naciones de Centroamérica y las islas más grandes de El Caribe, como Cuba, República Dominicana y Haití.
Hasta el mes de abril, las importaciones de la ZLC habían disminuido 33.9% hasta los 2 mil 431 millones de dólares, mientras que las reexportaciones reflejaron un comportamiento similar, con un retroceso de 32%, con 2 mil 703 millones de dólares.
