Un lunes para el olvido vivieron los mercados bursátiles luego de conocerse noticias negativas desde varios frentes.
Por un lado está el temor de que China adopte más medidas contra la inversión privada en medio de la disputa que mantiene con Estados Unidos. Adicional, Europa teme una ola de rebote del coronavirus que haría colapsar los sistemas sanitarios. A estos problemas, se suma la revelación que hizo un consorcio de periodistas que involucra a bancos importantes con el lavado de dinero.
HSBC, Deutsche Bank y JPMorgan Chase son los nombres señalados en la investigación.
En Fráncfort, Deutsche Bank cerró la jornada con una caída del 8.76%. Standard Chartered, también bajo los focos, cayó 5.82% al final de la sesión en Londres. En Hong Kong, el HSBC alcanzó su nivel más bajo en 25 años, perdiendo un 5.33%.
De acuerdo a informes de la prensa holandesa, la filial del banco en Polonia ha estado apoyando a ciertos clientes a enviar fondos sospechosos fuera de Rusia desde hace años.
El banco francés Société Générale también es objeto de investigación, y se le acusa de falta de transparencia frente a determinados clientes de su filial suiza SGPB. Su acción cayó 7.66% al finalizar la sesión bursátil en París.
La onda expansiva también se sintió del otro lado del Atlántico: a mitad de la sesión en Wall Street, el gigante JPMorgan Chase había perdido un 4.08%. A su vez, Bank of America cayó en 3.89%, en tanto Morgan Stanley y Wells Fargo cayeron un 4.5% y un 5%, respectivamente.
En su investigación, realizada por 108 medios de prensa internacionales de 88 países, el ICIJ, denuncia las graves deficiencias de regulación en el sector.
La investigación “FinCEN Files” se apoya en miles de informes de actividades sospechosas (SAR por sus siglas en inglés) enviados a la policía financiera del Tesoro de Estados Unidos, FinCen, por bancos de todo el mundo, pero fuera del conocimiento del público. De acuerdo al ICIJ, durante años han circulado montos astronómicos de dinero sucio por las instituciones bancarias más importantes del mundo.
Estos documentos hacen referencia a unos 2 millones de millones de dólares de transacciones entre 1999 y 2017.
Se trataría de dinero proveniente de la droga y actos delictivos, e inclusive de fortunas malversadas en países en desarrollo.
La investigación apunta sobre todo hacia cinco bancos importantes -JPMorgan Chase, HSBC, Standard Chartered, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon- acusados de haber seguido haciendo circular fondos de presuntos criminales, incluso tras haber sido procesados o condenados por faltas financieras.
Los informes sobre actividades sospechosas, en las que se apoyaron los periodistas del consorcio, ‘no son declaraciones de crimen o fraude, sino que alertan sobre potenciales casos de delitos económicos’, argumenta UK Finance, lobby financiero británico, en un comunicado.
