El volumen negociado en la Bolsa de Valores de Panamá (BVP) entre enero y agosto alcanzó los $5,055 millones, cifra que representa una disminución de $51 millones o 1% si se compara con el mismo periodo del ejercicio anterior.
Desde que comenzó la pandemia del nuevo coronavirus, los volúmenes de negociación mensuales tuvieron peores registros que el ejercicio anterior, pero en los meses de julio y agosto se ha producido un repunte en la negociación que ha equiparado los registros a los del año anterior.
El impulso de agosto está directamente vinculado a la emisión de bonos por $1,380 millones de AES en Panamá. Esta transacción sirvió para que el mercado primario, es decir, cuando los títulos se ponen a la venta por primera vez, redujera la brecha respecto a la negociación registrada el año anterior. En concreto, en los ocho primeros meses de este año se movieron $3,600 millones en el mercado primario, un 10.4% menos que durante el mismo periodo del año anterior.
Como consecuencia de la crisis causada por el nuevo coronavirus, algunos emisores decidieron posponer para el tramo final del año o para el siguiente ejercicio sus salidas al mercado, lo que explica la menor transaccionalidad en el mercado primario.

Mientras, el volumen negociado en el mercado secundario y en el de recompras aumentó 18.5% y 139.9%, respectivamente. Este comportamiento también está vinculado a la crisis, ya que algunos inversionistas han optado por salir de posiciones para tomar liquidez en estos momentos, y el mercado respondió comprando esos instrumentos.
Olga Cantillo, vicepresidenta ejecutiva y gerente general de la BVP, señaló que en lo que va del año destaca el mayor protagonismo del lado corporativo en las emisiones, a diferencia del año pasado, cuando aumentó la participación del Gobierno. Además, como es la tónica habitual del mercado, los instrumentos de renta fija dominan sobre la renta variable.
Cantillo adelantó que en trámite hay 22 emisiones por un monto total de unos $1,500 millones. Tampoco se descarta algún movimiento por parte del Gobierno debido a que, según han adelantado las propias autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas, todavía no se habrían cubierto las necesidades de financiamiento para el resto del ejercicio.

Además, podría haber algún movimiento de emisores que quieren hacer manejo de pasivos buscando periodos de vencimiento más largos y tasas menores.
Con todo, se espera que al cierre del año el volumen de negociación sea inferior a 2019, año que marcó un récord histórico.
Cantillo convino en que en la actual etapa de reactivación de la economía, el mercado de capitales trabaja para ser facilitador de las empresas, ya que las necesidades de financiamiento van a ser múltiples.
La crisis también provocó el cambio en los términos y condiciones de un grupo de emisiones. Hasta la fecha, la modificación de 39 emisiones ha sido registrada por la Superintendencia del Mercado de Valores, lo que significa que tuvieron el visto bueno de la mayoría de sus tenedores, y otras cinco están en proceso. En total, las emisiones en modificación suman $164.6 millones, según la última información compartida por la BVP.

