El saldo de la deuda del sector público no financiero se ubicó en $33,579.4 millones, cifra que refleja un aumento de $113 millones, si se compara con el mes anterior, según el reporte de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Solo en el último mes, los organismos multilaterales desembolsaron al país $160.6 millones, de los que $149.1 millones corresponden a préstamos firmados con el Banco Interamericano de Desarrollo.
El Gobierno captó otros $43.5 millones del mercado local a través de una subasta de Letras del Tesoro con un plazo de 9 meses.
En lo que se refiere al servicio de la deuda, el Gobierno destinó $45.6 millones a pagos de capital y $22.4 millones en concepto de intereses por préstamos con organismos multilaterales.
El saldo de la deuda se ha elevado considerablemente en el último año. En el segundo semestre del ejercicio pasado, el Gobierno acudió al mercado para obtener fondos con los que pagar cuentas atrasadas con distintos proveedores, además de cubrir las necesidades propias del presupuesto.
Este año, con la pandemia del nuevo coronavirus, los ingresos corrientes se han desplomado y el déficit, en comparación con lo que se había presupuestado, supera los $1,575 millones. Ese faltante y los recursos necesarios para atender la crisis han sido tomados de emisiones de deuda y préstamos. Como resultado, el saldo de la deuda de agosto supera en $5,022.9 millones el registrado justo un año antes.
Aunque las métricas de deuda de Panamá se han deteriorado, el país sigue estando entre los créditos más seguros de la región. “Pese a la crisis causada por la Covid-19, la confianza de los inversionistas en el perfil crediticio de la República se ha mantenido”, señaló el MEF.
