El volumen negociado a través de la Bolsa de Valores de Panamá entre enero y septiembre se elevó hasta $6,205 millones, cifra que representa un aumento de $509 millones u 8.9% más que en el mismo periodo del año anterior.
A pesar de las complejidades añadidas este año por la pandemia del nuevo coronavirus, el mercado supera el registro hasta septiembre del año anterior, un ejercicio que marcó un récord histórico en el volumen negociado. Al analizar el comportamiento del mercado de valores en este periodo de pandemia, se observa una primera fase -entre marzo y junio- con una marcada contención en las emisiones nuevas y cierto movimiento en el mercado secundario, pero con niveles de actividad inferiores a los registrados los mismos meses del ejercicio anterior.
En medio de la incertidumbre causada por la pandemia y la crisis económica, en esos primeros meses hubo cierta aprehensión por parte de algunos emisores, algo que, según Olga Cantillo, gerente general de la Bolsa de Valores de Panamá, era de esperarse dadas las circunstancias.
Actividad bursátil en agosto y septiembre
$1,150 millones se negociaron en la Bolsa en septiembre, un 95% más que en el mismo mes del año anterior, con el protagonismo de operaciones estatales.
$1,879 millones se negociaron en agosto, cifra ampliamente superior a los $465 millones negociados en agosto de 2019.
En mercados que están más dominados por la renta variable (negociación de acciones), hubo mucha volatilidad en esos primeros meses, algo que no se vio en el mercado local, más dominado por la renta fija, es decir, por títulos como los bonos o valores comerciales negociables, que ofrecen un rendimiento determinado desde el momento que se hace la emisión.
A medida que pasaron los meses, no obstante, se elevó la actividad bursátil, especialmente por varias emisiones importantes para hacer operaciones de manejo de pasivos con el objetivo de cambiar deuda a tasas altas por deuda con tasas más acordes a la realidad, explicó Cantillo, teniendo en cuenta el momento actual de tasas bajas en el mercado.
Este fue el caso de la emisión de Aes en Panamá, que colocó $1,380 millones, y del último movimiento del Ministerio de Economía y Finanzas, que hizo una emisión de $325 millones, de los que casi un 50% fue colocado a nivel internacional, y recompró $378 millones de títulos con vencimiento en 2021 y 2022.
Cantillo explicó que, dadas las condiciones actuales, ha habido emisiones que salieron por un monto superior al que se tenía planificado originalmente y otras que se adelantaron.
Todavía en la Bolsa hay otras 19 emisiones en trámite por un monto de $1,400 millones, aunque se desconoce si todas se colocarán este año.
A pesar de que ya el registro a septiembre supera el del año anterior, Cantillo prefiere ser conservadora a la hora de hacer una estimación del cierre del año debido a la incertidumbre que genera la pandemia.
Una de las consecuencias que ha dejado esta crisis en el terreno bursátil es la reactivación del mercado secundario, que es cuando un título emitido previamente se negocia nuevamente.
Aunque su peso en el volumen total de negociación es de 27%, inferior al 67% que representa el mercado primario, el crecimiento respecto al mismo periodo del año anterior fue de 58.3% o $616 millones, para totalizar $1,672 millones.
Cantillo señaló que el hecho de que el mercado secundario haya ganado cierto protagonismo con la crisis envía el mensaje de que aquellos inversionistas que por motivos de incertidumbre, necesidad o buscando mayor liquidez hayan querido salir de posiciones, han podido contar con una salida de esos valores y con compradores del otro lado, algo que la ejecutiva valora de manera positiva.
