La Corte Federal de Apelaciones del 11° circuito estadounidense, con sede en Atlanta, acogió la solicitud de Ricardo Martinelli de desistir de los recursos que en su momento interpuso para impedir su extradición, pero la Fiscalía de Miami sigue sin darse por enterada de las últimas actuaciones del expresidente.
Ayer, la Corte informó que la solicitud de Martinelli –formalmente planteada el pasado jueves- fue aceptada, por lo que su extradición depende ahora del Departamento de Estado estadounidense.
Pese a que Martinelli ha expresado su intención de acogerse voluntariamente “a lo que dice el tratado de extradición de 1905 con su cláusula de especialidad”, la Fiscalía de Miami mantiene la apelación que presentó contra la fianza de excarcelación que, en febrero pasado, la juez Marcia Cooke, de la Corte del Distrito Sur de la Florida, concedió a Martinelli, a cambio de un depósito de $1 millón.
Por tanto, se mantiene en agenda la audiencia del 19 de julio próximo, convocada por la Corte Federal de Apelaciones para escuchar los argumentos de la fiscalía.
La extradición ya fue certificada por el juez Edwin Torres –también del Distrito Sur, pero de una instancia inferior- y la propia Cooke.
Precisamente, el juez Torres envió al Departamento de Estado la certificación a favor de la extradición, el 7 de marzo pasado.
