Los millones de usuarios de teléfonos celulares Huawei vivieron ayer una jornada de incertidumbre, marcada por la decisión de Google de suspender los negocios con el fabricante asiático.
La acción de Google surge después de la inclusión de Huawei en una lista negra de exportación del Departamento de Comercio de Estados Unidos (EU).
Acusada por el gobierno de Donald Trump de ayudar al Gobierno chino en materia de espionaje, Huawei es el centro neurálgico actual de la guerra comercial que protagonizan las dos potencias.
La tensión se trasladó a la Bolsa de Nueva York, y el índice Nasdaq, que agrupa a las empresas tecnológicas, perdió terreno.
En la tarde de ayer, el Departamento de Comercio postergó hasta el 19 de agosto la prohibición de exportaciones de tecnología a la compañía asiática, según la agencia AFP.
Los teléfonos de Huawei, el segundo mayor fabricante del mundo, incorporan el sistema operativo Android de Google, con populares aplicaciones para leer el correo electrónico, ver videos online o descargar aplicaciones, entre otras.
Cuando entren en vigor las sanciones, los equipos Huawei existentes no sufrirían mayores cambios, porque el sistema ya lo tiene incorporado. Sí podría haber algún desfase con las actualizaciones futuras. A mediano y largo plazo, si se confirma la restricción, Huawei tendría la tarea de crear un ecosistema que satisfaga a los usuarios.
