Empleados del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) mostraron ayer durante un recorrido por la entidad las dificultades que enfrentan para brindar el servicio que demanda la comunidad.
Por ejemplo, en el área donde funciona la Oficina de Atención al Público 311 hay cinco computadoras, ninguna de última generación, y solo una funciona sin dar problemas.
En este mismo lugar existe un monitor para ver las denuncias que se presentan en los canales de televisión, que se aclara o se apaga sin ningún control. Tampoco cuentan con uniformes, vehículos para transportarse, herramientas ni insumos.
La secretaria general de la Asociación de Empleados del Idaan, Marcela Cigarruista, explicó que la falta de equipos, herramientas e insumos los muestra como incompetentes ante la gente.
Añadió que, además de pelear por las herramientas y equipos para poder trabajar, rechazan la forma como se desea implementar el proyecto de ley que crea “el marco regulatorio relativo a la creación, estructura y atribuciones de la empresa pública de saneamiento de Panamá”, porque le quita funciones a la institución.
Al respecto, la directora del Idaan saliente, Julia Guardia, no justificó la huelga de los empleados porque, a su juicio, las demandas de los trabajadores están en trámite y sujetas a las limitaciones presupuestarias.
Guardia expresó que desde el pasado lunes 2 de octubre, primer día de la huelga, se les explicó a los trabajos que no debían adoptar esta medida de fuerza para reclamar insumos, ya que los mismos funcionarios encargados de los procesos de compra de los implementos para trabajar los están apoyando.
Además, los invitó a sentarse a la mesa de trabajo para agilizar los procesos, así como a analizar y solicitar modificaciones al proyecto de saneamiento de la bahía en vez de rechazarlo.
Sin embargo, indicó que se negaron a formar parte de la solución de los problemas y mantuvieron la huelga.
Por su parte, el presidente de la junta directiva del Idaan, Francisco De Icaza, expresó que esperan que las partes se puedan sentar a negociar para buscarle una solución a este problema.
De Icaza indicó que los empleados tienen derecho a protestar, pero aseguró que no existe ninguna intención de privatizar.
Mientras, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, nombró ayer a Juan Felipe de la Iglesia como nuevo director de la institución, después de que Guardia renunciara el pasado 7 de septiembre.
De la Iglesia debe ser ratificado en los próximos días por la Asamblea Nacional.
